La violación de los derechos humanos en Colombia es tan "crítica" que el informe presentado por Estados Unidos sobre la situación de estos en el país andino "se quedó corto", declaró ayer el defensor del pueblo (ombudsman), José Castro.
El funcionario denunció que la violación de las garantías fundamentales en su país no sólo ocurre como consecuencia del conflicto armado, sino por "la negligencia de las autoridades y el Estado en aspectos puntuales".
Añadió que "es necesario que las autoridades adopten de una vez por todas un verdadero compromiso en materia de protección de los derechos de los ciudadanos, garantizando su seguridad y su vida".
"Esta lamentable situación de desprotección de los derechos fundamentales de los ciudadanos hace que Colombia se encuentre ayer en la picota pública internacional", concluyó el defensor.
el informe sobre Colombia, divulgado el viernes último, el Departamento de Estado norteamericano sostiene que la situación de derechos humanos sigue siendo preocupante por las violaciones que cometen las guerrillas izquierdistas, los grupos paramilitares que las combaten y las fuerzas armadas.
No obstante "algunos progresos", señala el informe, "las fuerzas armadas y la policía cometieron numerosas, serias violaciones de los derechos humanos durante 1998".
En el documento se denuncian principalmente matanzas extrajudiciales y torturas y estima que las detenciones arbitrarias o los arrestos prolongados antes de la celebración de juicios son también "problemas fundamentales" en Colombia.
El clima de impunidad resultante "es el corazón de los problemas de derechos humanos del país", precisa el informe.
Agrega que el sistema judicial civil colombiano es ineficiente, está severamente sobrecargado y socavado por intimidaciones, y los juicios que completa representan "menos del 3% de los crímenes que se cometen en la nación.