La credibilidad y lealtad del presidente del sindicato de jugadores de la NBA, Derek Fisher, han vuelto a ser cuestionadas y esta vez por los propios miembros del comité ejecutivo de la organización que encabeza.
A Fisher, quien tuvo que salir al paso de los rumores sobre la posible reunión que mantuvo a espaldas del sindicato con el comisionado de la NBA, David Stern, enviando una carta a todos los afiliados, que no fue suficiente, le tocó responder preguntas directas para tratar de aclarar la controversia surgida.
Varias fuentes cercanas a las negociaciones y al sindicato indicaron que dentro de la organización que representa a los jugadores profesionales quieren dejar bien claro el asunto, y de momento no se sabe si Fisher ha podido convencer con las explicaciones que ha ofrecido a sus propios compañeros de gestión.
La controversia surgió cuando en la página FoxSports.com apareció el pasado viernes una columna en la que se hablaba de un presunto acuerdo que había negociado Fisher con Stern a espaldas del sindicato.
El rechazo por parte de Fisher a tal versión periodística, tanto a través de la carta que escribió como las respuestas dadas a los miembros del comité ejecutivo, no impidió que ayer por la tarde se reunieran en Nueva York para discutir el siguiente paso que van a dar al conflicto del cierre patronal que dura cuatro meses. El director ejecutivo del sindicato, Billy Hunter, también envió otra carta a todos los afiliados, después de Fisher, para defenderlo en cuanto que ambos están en la “misma página”.