El presidente del Senado descartó ayer que el congreso llegue a investigar al presidente Fernando Henrique Cardoso, luego de informes de prensa que dijeron que sus asesores dejaron de declarar ante los tribunales electorales más de cinco millones de dólares utilizados en la campaña presidencial de 1998.
El senador Antonio Carlos Magalhaes dijo que era "absurdo" que el congreso conforme una comisión investigadora para analizar el informe del diario Folha de Sao Paulo, que creó un elemento de inquietud política en Brasil.
En esa elección, Cardoso venció para un segundo mandato de cuatro años, tras una reforma de la constitución que originalmente prohibía la reelección.
Folha de Sao Paulo informó el domingo que Cardoso y su equipo electoral solamente declararon 43 millones de reales (23,5 millones de dólares al cambio actual) ante el Supremo Tribunal Electoral (TSE), cuando lo que recaudaron de empresas privadas habría sido 53 millones de reales (28,9 millones de dólares).
Magalhaes dijo que la información "refuerza la propuesta de que los partidos reciban financiamiento del estado para sus campañas electorales y la necesidad de que manejen esos recursos con la mayor transparencia posible".
Sin embargo, dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) dijeron que es probable que exijan una investigación conjunta con otros partidos de la oposición.
Según la Ley Electoral, los partidos están obligados a declarar todos los gastos que hicieron en sus campañas proselitistas y el origen de los recursos utilizados con ese fin.
Los recursos de la campaña de Cardoso fueron administrados por su tesorero de las campañas de 1994 y 1998, Luiz Carlos Bresser Pereira, posteriormente uno de los ministros del presidente.