El vicepresidente de Venezuela, Isaías Rodríguez, descartó ayer sábado ante periodistas que se reforme la nueva constitución para implantar la pena de muerte como solución al grave problema de la delincuencia imperante en el país.
Señaló enfáticamente que no está de acuerdo con reformar la constitución para imponer cadena perpetua o la pena de muerte y que considera "imposible" que un debate de esta naturaleza pretenda dar soluciones a "tan grave situación", ya que es "un problema estructural, de desempleo, educativo, cultural y de integración a la sociedad".