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Deslumbrante Messi

Lionel Messi no escuchó ninguno de los aplausos tras su golazo.


ESE GOL. Iban 16 minutos de un segundo tiempo en el que nada que tuviera con los números estaba cerca de estar cerrado.
Porque México había jugado un primer tiempo que justificaba cada antecedente que lo reivindicaba como rival duro. Porque un pelotazo en el palo había bañado de temores de fútbol a cada argentino que quería sonreír en el estadio Cachamay.
Porque, al cabo, ganar 1 a 0 no asegura todos los destinos de victoria. Porque hacía falta ese gol, ese enorme gol, para terminar de empujar del mejor modo a la Selección Argentina hacia la final de la Copa América.
Ese gol. La pelota apareció en el centro del ataque argentino, estampada en el cuerpo de Carlos Tévez, capaz de acolchonar cada cosa que le tiran. Tévez es Tévez y por eso alzó la frente, abrió los ojos, y le indicó a la pelota que fuera hacia el mejor lugar posible, el más profundo. El de Messi.
Y entonces, Messi. Messi, que ya había hecho de ilusionista o de Chaplin en el final del primer tiempo dibujando un caño desde no hay manera de que sea posible, un caño desde el piso.
Messi, que la recibió en un área grande de la que se volvía señor y dueño, que vio sin mirar, que enfundó la pelota en el mejor hueco de su zurda, que citó en un segundo a todos los duendes. Y que pateó.
Puso la pelota por sobre la salida de un arquero de momento notable como Oswaldo Sánchez, en una definición tan exacta que cuesta creer que haya sido cierta. La pelota subió lo justo, bajó lo perfecto y entró hecha una fantasía. La red se movió un poquito, como repartiendo caricias en medio de la noche húmeda de Puerto Ordaz. Y todo terminó.
Es incompleto contar que lo abrazaron sus compañeros. Lo abrazaron desde cerca todos los que se conmovían en el estadio y desde lejos todos los que se conmueven con el fútbol. "Messi, Messi", gritó la gente. Gritó la gente y la pelota también.
"Méssico 86", titula el diario deportivo Olé, al combinar el apellido de Lionel con el recuerdo del Mundial 1986, en que Maradona convirtió un gol que entró en los anales del fútbol.
La Nación califica al gol de Messi de "belleza americana" y da cuenta de que en Puerto Ordaz, después de concretado, el técnico Alfio Basile comentó que lo que correspondía era cerrar el estadio.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América