Los medios políticos ecuatorianos se hallan agitados por insistentes rumores de golpe de estado, mientras el gobierno lo desmiente calificando el rumor de "descabellado" e "inaudito".
Rumores y desmentidos sobre un golpe de estado se han sucedido en todos los gobiernos civiles que han administrado este país desde 1979, tras el retorno a la democracia luego de una década de dictaduras militares y civiles.
El presidente Jamil Mahuad, sus ministros de Defensa y Gobierno y el alto mando de las fuerzas armadas se esmeraron en desacreditar el rumor de un golpe, calificándolo desde "inaudito" a "descabellado".
Sin embargo, un destacado articulista de prensa escribió hace dos días que "la conspiración está en marcha" a raíz de un supuesto descontento militar por el desempeño del gobierno. Otros comentaristas han formulado conjeturas similares.
Jorge Ortiz, columnista del diario Hoy de Quito, insinuó que tras el supuesto intento de "tumbar" a Mahuad se encontrarían el vicepresidente Gonzalo Noboa y el presidente del Congreso, Juan José Pons, ambos sucesores naturales de Mahuad en caso de una acefalía presidencial.
El columnista asegura que Noboa y Pons piensan que Mahuad ha sido incapaz de manejar la crisis económica del país y que ambos desean distanciarse de un gobernante políticamente debilitado, con solamente un 14% de popularidad, según encuestas privadas.
El diario Expreso, de Guayaquil, informó el miércoles que los altos mandos de las fuerzas armadas se reunieron para analizar un posible cambio de gobierno. El vicepresidente Noboa participó en las deliberaciones, de acuerdo a la versión.
El golpe de estado sería un decisión de los militares cansados de las malas administraciones de los gobiernos civiles y las frecuentes denuncias sobre corrupción en las altas esferas gubernamentales, de acuerdo a las versiones.
El gobierno, entretanto, rechaza las versiones y advierte que estas sólo causan mayor inestabilidad.
"Los rumores no le hacen daño al presidente de la república, sino al país", dijo Mahuad.
Mahuad, democristiano, asumió el mando en agosto pasado en medio de una crisis económica que el gobernante calificó como "la peor en 70 años". El país registra una tasa de inflación anual del 54% y se cree que este año habrá un decrecimiento económico del 5%. "Los rumores son inauditos, no tienen razón de ser", afirmó el ministro de Defensa, ex general José Gallardo, luego de que el alto mando emitiera un comunicado exigiendo "responsabilidad en los juicios" que se emitan en el país.
El ministro de Gobierno, Vladimiro Alvarez, calificó de "descabellado" el rumor del golpe de estado, asegurando que "el pueblo ecuatoriano no admite golpe de estado alguno, a favor de nadie".
"El cambiar de presidente no arregla nada", comentó el presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, monseñor Mario Ruiz.