Los restos de ocho tripulantes de un barreminas uruguayo embestido el sábado por un carguero fueron despedidos ayer con una emotiva ceremonia oficial, en tanto la justicia penal y la armada investigan las causas del accidente.
Los ocho fallecidos fueron velados en la Escuela Naval de la capital con la presencia del presidente Jorge Batlle, los comandantes de todas las ramas castrenses, familiares y cientos de personas que concurrieron luego al sepelio en un cementerio de la ciudad.
"Es de los momentos más tristes y penosos de los últimos 40 años. El mar nos enseña nuevamente su enorme capacidad de golpear", dijo el comandante de la armada, Francisco Pazos.
El barreminas ROU 32 Valiente fue embestido por el carguero de bandera panameña Skyros en la madrugada del sábado en aguas territoriales uruguayas, frente a Cabo Polonio, ubicado unos 250 kilómetros al este de Montevideo.
Ocho de los 24 tripulantes murieron, en tanto otros tres se encontraban desaparecidos. Los 13 restantes fueron rescatados en una amplia operación de la armada y se encuentran a salvo.
A medida que pasaban las horas, se reducían las esperanzas de hallar con vida a los tres desaparecidos, ya que el agua tenía temperatura de siete grados bajo cero en el momento del accidente.