Las opiniones en torno al posible resultado del clásico Velocidad pudieron variar ayer cuando el potro Destined To Be Wild hizo una demostración de poder sobre la pista principal del Hipódromo Presidente Remón.
El hijo de Wild Wonder, que es ganador de una de sus dos presentaciones en nuestro medio, movió media milla en 46.2 exigido en silla.
Destined To Be Wild marcó un 11.1 para los primeros 200 metros del recorrido; después marcó 21.3 el primer cuarto de milla; los 600 metros iniciales los pasó en 34.1 y completó el ejercicio en 46.2.
El representante del Sweet Water Stable, que será presentado a la competencia por Rubén Orillac, paró los 1000 metros en 1.01.3.
Un día antes, el lunes, Dayslew que es otro de los potros que aspira a ganar el clásico Francisco Arias Paredes y Alberto Arias Espinosa, también impactó a los entendidos con un 11.3, 23, 34.4, 46.3 y 59.4 ensillado con Lorenzo Lezcano.
Ayer también estuvieron en la pista El Ronero y Roar Silver.
El Ronero marcó 11.4, 24.3 36.3 fácil en silla, mientras que Roar Silver hizo 12.1, 24.4, 36.4, 49.4 y 1.02 fácil en pelo, para 1000 metros.
Y que ese dicho que se comenta defendiendo a la empresa de que nadie invierte para perder definitivamente es verdad, pero que deben entender, que tampoco somos los dueños de caballos, que invertimos todos los años millones de dólares en la compra de nuevos animales, y en alimentación, tampoco estamos dispuestos a "mantener a una empresa a costo de nuestro esfuerzo y de nuestras inversiones, ¡hasta cuando señores, hasta cuando esa lucha señores!.
Nuestra hípica, "nunca" ha sido una hípica de hombres adinerados, siempre se caracterizó por una abundante presencia de clase media, de clase media baja y baja.
O es que olvidamos nuestros orígenes, y ahora porque tenemos unos reales más nos creemos por encima de los demás.