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Destinos paralelos

"Verde que te quiero verde. / Bajo la luna gitana, / las cosas la están mirando / y ella no puede mirarlas". Cuatro versos del ...


"Verde que te quiero verde. / Bajo la luna gitana, / las cosas la están mirando / y ella no puede mirarlas". Cuatro versos del 'Romance sonámbulo' de Federico García Lorca. "Tu mejor romance" le decía Rafael Alberti "el mejor de la poesía española de hoy. Su 'verde viento' nos tocó a todos dejándonos su eco en los oídos".

Un eco verde de muerte, verde suicida en la ficción, verde asesino en la realidad. Repetir con insistencia el octosílabo es conjurar la muerte: verde que te quiero verde, muerte que te quiero muerte. El verde de la gitana muerta en el aljibe, la ráfaga verde que acaba con la vida del poeta. "Mataron a Federico cuando la luz asomaba" recuerda Antonio Machado, "el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

Destinos paralelos

Casi dos meses después del asesinato de Lorca, asesinan al compositor burgalés Antonio José. Ambos se conocieron en Madrid y defendían la misma trinchera: el arte y la cultura popular. Lorca en sus versos andaluces, Antonio José en sus melodías castellanas. Lo sacaron de noche del Penal de Burgos y lo llevaron junto a otros presos a la localidad de Estépar. Ahí, ya lo esperaba una zanja abierta donde echarían los cuerpos inertes de veintitrés desdichados.

En sus días y noches de prisión, Antonio José se consolaba escribiendo cartas para su amiga Consuelo Mediavilla y las terminaba con hipérboles desesperadas: "Tengo muchas ganas de ir a darte mil abrazos". El final lo presagió un escrito anónimo que le mandó un infame: "un musiquillo menos no importa mucho".

A veces me da por pensar en esas mentes jóvenes, brillantes, truncadas de forma prematura por la maldad y la vesania. Lorca, treinta y ocho años. Antonio José, treinta y tres años, ¿Cúantas obras se apagaron aquel fatídico 1936? A Antonio José todavía le quedaba universalizar el talento del que muchos hablaban. Para Maurice Ravel ?el del célebre Bolero?, Antonio José ya era el mejor músico español del siglo XX.

Aquella noche le dijeron que salía para ser libre, pero el fascismo y el nacional catolicismo ya habían decidido su suerte. Antonio José olía a progreso, a cambio, había que eliminarlo. Murió sin saber por qué: "Confieso sinceramente que de política no entiendo una palabra,...". No militó en partido alguno, solo se puso del lado de los más débiles y oprimidos y esa postura se paga con la muerte, porque incomoda a las tendencias extremas.

Destinos paralelos los de Lorca y Antonio José. Dicen que a Lorca lo mataron los malos poetas. A Antonio José por calumnia lo pintaron de rojo y por envidia lo mataron los malos músicos.


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994855
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América