El capitán y los tripulantes del barco que encalló en las islas Galápagos provocando un enorme derrame de combustible están retenidos en una base naval del archipiélago, se informó ayer.
El vicealmirante Gonzalo Vega, director de la marina mercante, dijo que el capitán del Jéssica, Tarquino Arévalo, se encuentra retenido desde ayer en la Base Naval junto a los 13 tripulantes para una investigación preliminar.
El ministro de Medio Ambiente, Rodolfo Rendón había pedido la prisión del capitán y el propietario del barco para determinar responsabilidades en el hecho, ocurrido el 16 de enero frente a este puerto de la isla San Cristóbal.
El capitán y sus tripulantes no están en celda o encierro. Ayer se los vio a la distancia caminando por el interior del recinto.
Las tareas de limpieza de las aguas contaminadas se redoblaron ayer, debido a que ayer se derramó el combustible que quedaba en los tanques del barco.
Unos 200 voluntarios, guardaparques y expertos trabajan en las playas de las islas para evitar que el nuevo derrame cause daños mayores en santuarios de vida marina y terrestre.
"Salimos al amanecer para recorrer las playas buscando animales contaminados con combustible y recoger los restos del diesel que queda entre las rocas", explicó a