Devon Alexander se siente inmenso, derrocha una seguridad que hasta suena antipática.
"Ellos no me llaman El Grande por nada. Estoy cerca de convertirme en una leyenda en el deporte", dijo Alexander a medios de San Luis, Missouri.
El estadounidense Alexander se medirá el próximo 27 de marzo al colonense Miguel Callist, en San Luis.
"Estoy en aumento. Soy un hombre con la misión de convertirme en el campeón indiscutible del mundo. Entreno todos los días para ello. Quiero unificar a 140 libras antes de trasladarse hasta el 147", expresó Alexander.
Kevin Cunningham, entrenador de Alexander, aseguró que será una pelea complicada.
"Es una verdadera lucha para Devon, esta pelea es peligrosa", manifestó Cunningham.
Por su parte, Callist sigue su preparación camino a esta pelea, donde estará en juego un título regional norteamericano.