La fiesta de la XLVI edición del Clásico Internacional del Caribe tuvo un final feliz para la afición hípica mexicana luego de que un ejemplar representante de ese país, el estelar Diamante Negro, se adueñara de la carrera cumbre de la región que, en esta ocasión, estaba dotada de una bolsa de 290 mil dólares en premios.
Diamante Negro, guiado por Moisés González, logró mandar en la distancia de 1,800 metros sobre la cual se disputó la carrera, celebrada ante una buena concurrencia en el Hipódromo Presidente Remón, en Juan Díaz.

El hijo de Election Day en Martha's Gift, criado en el Rancho Pozo De Luna y entrenado por Ulises Silva Trejo, apretó de forma espectacular en los metros finales y dejó atrás a los ejemplares panameños Jubilee Queen, montado por Luis Arango, y Tomás Gabriel, que tenía sobre sus lomos a Ricardo Santana Jr.
El evento cumbre de la Serie Hípica del Caribe, quinta válida del 5 y 6, estaba reservado para todo ejemplar de tres años de edad perteneciente a la confederación.



