Después de estar bajo la sombra de Santos Alomar por buen rato, Einar Díaz finalmente alcanzó la titularidad detrás del plato en los Indios de Cleveland y espera afianzarse en el puesto mejorando con el madero y las piernas.
Cleveland no lo pensó tanto para darle la oportunidad al panameño después de la partida del boricua Alomar a los Medias Blancas de Chicago, y esta semana acordó contratarlo por cuatro años y 6,3 millones de dólares.
"Me siento muy contento y ahora lo que pasa por mi mente es estar en plena forma para ayudar al equipo tras la partida de "Sandy", del que aprendí muchísimo", manifestó Díaz en una entrevista después de un partido de exhibición ante los Tigres de Detroit. "Trabajo duro para mejorar mi tiro a segunda y mi ofensiva".
El panameño debe tratar de encender más la mecha de su madero ahora que será el dueño de la receptoría y satisfacer a unos Indios que pasaron bastante páramos en esa posición en las últimas temporadas por las continuas lesiones que agobiaron a Alomar.
El puertorriqueño, un bloqueador de lujo detrás del plato y de gran potencia en el bate, había mermado notablemente su producción en los últimos años. Los Indios dieron entonces la oportunidad a Díaz, quien sorprendió por su buena defensa y su sus buenos contactos con el madero.
"Einar ha ido progresando tremendamente y ya ve los frutos de tanto esfuerzo", comentó el coach Luis Isaac. "El ya sabe lo que es estar en una posición que por buen tiempo ocupó magníficamente Alomar".
Díaz jugó casi toda la temporada de 1999 por la ausencia de Alomar, pero el año pasado tuvo menos acción debido al regreso del puertorriqueño. El panameño salió en 75 partidos y bateó para promedio de 272, con cuatro jonrones y 25 carreras impulsadas.
Díaz, que será el último bate en la alineación de Cleveland, se estafó apenas cuatro almohadillas y a los Indios les encantaría que fuese más rápido en las bases.
De lo que sí hace gala el panameño, y los Indios lo reconocen, es de su buen disparo a la segunda base. "Puede poner fuera a más del 30% de los peloteros que intentan robarle la intermedia", dijo el manager Charlie Manuel.
El panameño se merecía esta oportunidad si se tiene en cuenta que suplió a Alomar en momentos apremiantes y en que Cleveland luchaba arduamente por el campeonato de la liga."Salir de las menores y reemplazar a un jugador como Alomar era una carga pesada", comenta Díaz.
Ahora el panameño por fin se siente un indio a tiempo completo y entra a las filas de los peloteros con salarios millonarios.
Díaz, quien podría haber perdido un arbitraje salarial al finalizar la próxima temporada, recibirá un bono por firmar de 350.000 dólares en esta temporada y ganará 300.000 más, 1 millón en el 2002, 1,75 millones en el 2003 y 2,5 millones en el 2004.
Cleveland tiene una opción para contratarlo para la temporada del 2005 por 3,25 millones de dólares o pagarle una compensación por 400.000 dólares por la rescisión del contrato.
"Estoy feliz ya que este es un contrato que me da seguridad a mí y a mi familia. Ahora lo que tengo es que jugar al béisbol", señaló.