La peruana Lizbeth Díez Canseco, que el sábado dio la primera medalla a su país en los Panamericanos de Guadalajara, en la serie de 49 kilos del taekwondo, aseguró ayer haber entregado todo su esfuerzo en cada combate.
En declaraciones a periodistas en el gimnasio CODE II, de Guadalajara, adonde acudió ayer para alentar a sus compatriotas que siguen compitiendo, Díez Canseco, que prefiere ser llamada por su segundo nombre, Julissa, reveló además que la final contra la canadiense Ivett Gonda, que se llevó el oro con un triunfo de 13-6, la afrontó resentida de un golpe recibido en la semifinal.
Pese a ello, consideró que fue una final "reñida, pareja", que la emocionó, "porque me había preparado mucho". "Fueron meses de estar alejada de mi familia, pero entregué todo en cada pelea", añadió la taekwondista peruana, que agradeció al grupo de compatriotas que la alentaron.