Joe DiMaggio fue dado de alta ayer luego de pasar 99 días en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de esta ciudad de la Florida en el que fue operado de cáncer pulmonar y recibió tratamiento por una neumonía.
Su abogado, Morris Engelberg, dijo que el ex pelotero de 84 años está ansioso por participar en la inauguración de la temporada de los Yanquis de Nueva York en abril.
DiMaggio estuvo al borde de la muerte en varias ocasiones durante su hospitalización y hasta se le aplicaron los Santos Oleos.
"El señor DiMaggio desea dar las gracias a sus médicos, a las enfermeras y al personal del Hospital Regional, por ayudarle a recuperarse de una neumonía infecciosa, así como a las 250 millones de personas (la población de Estados Unidos) que oraron por él", dijo Engelberg.
DiMaggio fue hospitalizado el 12 de octubre y dos días después fue sometido a una intervención quirúrgica para extirparle un tumor canceroso de un pulmón. Posteriormente tuvo varios contratiempos al verse afectado por una infección.
El 10 y el 11 de diciembre, DiMaggio entró en estado de coma, al borde de la muerte, situación que fue descrita por su médico, Earl Barron, como "muy grave". Los familiares acudieron a su lado, pero DiMaggio se recobró.
Barron dijo en esa ocasión que la recuperación fue "totalmente inesperada".
DiMaggio, al reponerse, ordenó a los médicos que no emitieran boletines de su situación.
Aun así, hasta hace solo poco más de un mes sus más íntimos amigos habían perdido toda esperanza de que sobreviviera y sus familiares dieron permiso a los médicos a no revivirlo si la situación llegaba a tal extremo. Barron dijo que eso habría permitido a DiMaggio a "morir con dignidad".
"Estamos cerca del fin. Es cuestión de horas, sino días", dijo en esa ocasión el abogado Engelberg.