El ministro chileno de Bienes Nacionales, Jorge Heine, entregó ayer jueves su renuncia al presidente Eduardo Frei, luego que en medios oficialistas fue acusado de abuso de poder.
"Le he presentado mi renuncia", dijo Heine, en breves declaraciones al retirarse del despacho presidencial, en el palacio de La Moneda.
Las acusaciones contra Heine, que incluyen la utilización de recursos fiscales para su uso personal y familiar, estallaron tras el despido de un alto funcionario de su cartera y fueron apoyadas por la democracia cristiana, el principal partido en la coalición del presidente Frei. "Al ministro Heine se le ha pedido que explique la situación", admitió el miércoles el titular del Interior y jefe político del gabinete, Raúl Troncoso.
Heine, miembro del Partido por la Democracia (PPD), asumió el ministerio de Bienes Nacionales a mediados de abril, cuando su antecesora, Adriana del Piano, dejó el gabinete para integrarse a la campaña del candidato presidencial del PPD y el socialismo, Ricardo Lagos.
La elección para designar al reemplazante de Frei tendrá lugar el 12 de diciembre próximo y el abanderado oficialista enfrentará en las urnas al candidato de la derecha opositora, Joaquín Lavín.
"No he cometido ningún hecho reprochable ni irregular", señaló Heine luego de entregar su dimisión, junto con calificar las denuncias que lo afectan como "un montaje político-comunicacional destinado a dañar mi persona y lo que yo represento políticamente".
El presidente Eduardo Frei aceptó ayer la renuncia de su ministro, sin embargo aún no nombra al sucesor de Heine.