Una agresión al colegiado alemán Herbert Fandels por parte de un aficionado danés en la recta final del partido, puede dar por perdido (0-3) el partido a Dinamarca, tras suspenderse el partido con un 3-3.
Un penalti en contra de Dinamarca y una expulsión del sevillista Poulsen armaron el lío. Suecia tenía en su poder adelantarse en el marcador, pero la agresión cortó su posible victoria.
A partir de ahora, la UEFA debe decidir en breve las consecuencias de esta noche triste para el fútbol danés.
El vídeo marcado del Parken Stadium anunció que el árbitro había dado por perdido el partido 0-3 por dichos incidentes.