El enfrentamiento de poderes en Venezuela se renovó a noche, cuando la oposición parlamentaria declaró que tomará las medidas necesarias para instalar el Congreso, a pesar del acuerdo alcanzado horas antes para abrir un diálogo con la Asamblea Constituyente.
Las tensiones revivieron al anochecer cuando congresistas de oposición trataron de romper el cerco de policías antimotines y efectivos de la Guardia Nacional, componente de las fuerzas armadas que custodia el interior del parlamento, en medio de enfrentamientos de sus simpatizantes en las cercanías.
"La mayoría de senadores y diputados reunidos en la sede de consejo se ha declarado en comisión general y tomará las medidas necesarias para instalarlo en el menor tiempo posible", indicó un comunicado leído por los parlamentarios, en medio de los gases de las bombas lacrimógenas lanzadas para disolver los enfrentamientos.
"La represión policial y militar ordenada por el Ejecutivo Nacional impidió ayer la instalación de las cámaras legislativas en sesiones extraordinarias, de acuerdo con la previsiones constitucionales correspondientes", agregó.
En contraparte, el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela, Luis Miquilena, acusó a los opositores de burlar el acuerdo de diálogo, suscrito con mediación de la iglesia horas antes.
El vicepresidente de la ANC, Aristóbulo Istúriz, aseguró que "aquí no habrá sesiones a menos que sea producto de un diálogo" y acusó a la oposición de actuar con miras a reacciones internacionales y de ejecutar un "plan de desestabilización".
"Vamos a calmarnos, el país entero y ustedes (los periodistas) han sido testigos de lo que ha ocurrido. Duramos toda la mañana en la conferencia episcopal y firmamos un acuerdo, ellos iban a suspender la sesión que habían convocado, pero el acuerdo fue burlado", dijo.
En cuanto a un endurecimiento de las decisiones de la ANC -aunque Istúriz insiste en que se mantiene el objetivo del diálogo- Miquilena advirtió que no descarta la disolución del Congreso y acusó a la oposición de planificar la violencia de manera "alevosa".
"Se han propuesto embonchinchar (alborotar) al país", puntualizó. La crisis de poderes se renovó esta semana luego que la ANC emitiera un decreto limitando ampliamente las funciones del congreso y prohibiéndole sesionar, a la vez que nombró una "comisión de emergencia" para evaluarlo.