Para el Presidente del Senado de Colombia, Germán Vargas Lleras la concepción negociadora de la administración de Uribe poco o nada tiene que ver con la desplegada por Andrés Pastrana durante su período, porque esta última - dijo- lejos de servir como una herramienta de negociación, se convirtió en un instrumento para la apología del delito.
"Nosotros no renunciamos a una salida política negociada al actual conflicto, pero hemos llegado a la percepción de que esa salida tendrá lugar cuando refleje en una correlación de fuerzas en el campo militar", dijo a Vargas Lleras a Semblanzas.
El parlamentario colombiano llegó a Panamá el lunes último procedente de Estados Unidos, donde encabezó la delegación de su país que asistió a los funerales del expresidente Ronald Reagan. Aquí se reunió con el presidente electo Martín Torrijos Espino, y posteriormente almorzó con empresarios panameños.
Dijo que su país reconoce la ayuda recibida del gobierno de Mireya Moscoso y expresó su esperanza porque la misma se fortalezca durante la administración que asume en septiembre venidero.
Pero, de acuerdo a los parámetros que defiende el gobierno de Alvaro Uribe, cuándo sería posible esa hipotética negociación con la guerrilla: "cuando la guerrilla entienda que el camino de las armas no es el adecuado, ni es posible para acceder al poder político en Colombia. Y eso sólo se logrará cuando militarmente se sientan y se persuadan de que por la vía militar no van a lograr el acceso al poder.", enfatizó el Senador.
Es el eje de lo que el gobierno colombiano ha definido como una estrategia de Seguridad Democrática, indicó Vargas Lleras, quien afirmó además que los sondeos de opinión mantienen a Uribe en un alto nivel de simpatías, tras hablarnos de las perspectivas de reelección de este último.
"...el país está muy unido en torno a sus instituciones y su presidente, cerca del 80 por ciento de los colombianos, en los sondeos de opinión, aprueban la gestión del gobierno, tanto así que se ha abierto paso en el congreso de Colombia una iniciativa que permitiría la reelección inmediata del actual mandatario", manifestó Quién es Germán Vargas Lleras?
Un abogado de 41 años que refleja un balance de político experimentado, que habla inglés y francés, y posee de una nutrida y extensa hoja de vida como servidor público en el vecino país. Vinculado desde muy joven a la facción del Nuevo Liberalismo que fundó el asesinado dirigente liberal Luis Carlos Galán, y Secretario General del Partido Liberal durante la gestión del expresidente César Gaviria Trujillo.
Presidente de un número plural de altos cargos en el Gobierno Colombiano, así como miembro de comisiones importantes como la de Ética, presupuesto, primera constitucional, y presidente y participante activo de varias directivas de organismos empresariales.
Como Senador de la República, entre 1994 - 1998 propuso e impulsó el Estatuto Anticorrupción, el Código Único Disciplinario, Ley de Extinción de Dominio, y la Extradición, entre otras iniciativas que se convirtieron en Leyes de la República.
En la extradición, por ejemplo, se restablece la posibilidad de que el Estado colombiano pueda extraditar a los nacionales colombianos que habiendo delinquido en el exterior se encuentren en el país.
Es autor de Reformas Constitucionales que establecen el Fuero Militar y facilitan a los militares en servicio activo y en retiro, se integren a las Cortes Marciales y Tribunales Militares, para el juzgamiento de sus compañeros por faltas cometidas con ocasión del servicio.
Otro Acto Legislativo reformó el artículo 58 de la Constitución Nacional, para eliminar la expropiación sin indemnización, y una tercera reforma, pendiente de sanción por el Presidente de la República, "reforma el artículo 96 de la Constitución y permite que los hijos de colombianos nacidos en el exterior, puedan optar por una de dos vías, o que se domicilien en Colombia para obtener la nacionalidad que es el texto original de la Constitución del 91 o se registren ante una oficina consular de la República que es la propuesta que se adiciona".
El proyecto que modificaba la Fiscalía General de la Nación, fue liderado por Vargas Lleras en el Senado de la República, transformando por completo el sistema de acusación en nuestro país. En igual forma, asumió el estudio de un Proyecto de origen gubernamental que busca castigar severamente y con mayor efectividad el secuestro, la extorsión y el terrorismo, el cual espera la sanción presidencial."
Presidente de el Senado para el período 2003-2004, cree en las posibilidades de reelección del Presidente Uribe, y en la política de Seguridad Democrática que este desarrolla, como un instrumento para la derrota política y militar delos grupos irregulares. Semblanzas: Entendemos que se ha reunido Usted con el Presidente Electo ¿Cómo evalúa ese encuentro?
Vargas Lleras : Pese a haber sido corto fue muy útil. Yo conocía ya a Martín Torrijos en anteriores visitas de él a Colombia. Todos tenemos muchas expectativas sobre lo que va a ser su gobierno, y muchas esperanzas fundadas en su gestión.
Vargas Lleras: El logro fundamental es, naturalmente, haber recuperado la esperanza de los colombianos, en lo que ha de ser el futuro del país. Naturalmente esas expectativas y esperanzas que hoy se afloran tienen como fundamento, en primer lugar, la decisión con que el gobierno colombiano y el presidente están enfrentando el problema guerrillero en Colombia. Los resultados son muy apreciables. Se ha recuperado en su totalidad el control territorial. Hoy todos los municipios colombianos tienen fuerza pública, de manera suficiente y permanente para evitar que cualquier municipio pueda ser objeto de tomas, como ocurría en el pasado. El porcentaje de homicidios ha caído cerca de la mitad de lo que ocurría cerca de dos años y el problema del secuestro se va reduciendo de manera significativa. Muchos de los Departamentos hoy, en lo que va corrido del presente año no registran un solo caso de secuestro. Podríamos hablar también de la disminución en los desplazamientos forzados de poblaciones y muchos otros indicadores que advierten que el Plan de Seguridad Democrática del actual gobierno está produciendo excelentes resultados, con todo lo que ello implica: la gente ha regresado al campo a trabajar, a invertir, todo lo que rodea un proceso de confianza, y detrás de la presencia de las autoridades regresa el Estado con sus jueces, fiscales, sistema de salud, educación, inversión social, como un todo. Naturalmente eso indica también que la economía sale de una etapa de estancamiento, cuando no de franco decrecimiento. El año pasado registramos ya un indicador del 3.9, en materia de crecimiento, y este año esperamos superarlo ampliamente. Claro que eso va aparejado a la confianza de los mercados en el país, los títulos y la deuda pública colombiana ha regresado a tasas de interés muy aceptable, y continuamos con problemas severos, pero con toda la decisión para enfrentarlos. Tenemos un problema de deuda pública interna y externa que aun es un dolor de cabeza, un presupuesto desequilibrado. Pero en fin el país está muy unido en torno a sus instituciones y su presidente, cerca del 80 por ciento de los colombianos , en los sondeos de opinión, aprueban la gestión del gobierno, tanto así que se ha abierto paso en el congreso de Colombia una iniciativa que permitiría la reelección inmediata del actual mandatario. Eso demuestra el grado de esperanza y de confianza que el actual gobierno ha logrado entre la población. Semblanzas: A propósito, que perespectivas posee una posible reelección del presidente Uribe ?
Vargas Lleras: Las reformas constitucionales en Colombia son complejas y demoradas. Un proceso de enmienda requiere de una doble aprobación por parte del congreso. La presente semana terminará de votarse la plenaria de la Cámara de Representantes esa enmienda constitucional, que ya fue aprobada por el senado de la República. A partir del 20 de julio se iniciaría su trámite en segunda vuelta. Se requiere nuevamente la aprobación del senado y de las mismas cámaras actuales. Culminando así su segunda vuelta, su entrada en vigencia, lo que le permitiría al presidente Álvaro Urbe presentar su nombre nuevamente al proceso de elecciones del año 2006. Semblanzas: Hace cierto tiempo hubo un referéndum, una consulta que se hizo, y su resultado fue negativo para su gobierno . ¿La sombra de ese resultado puede pesar en un eventual proyecto de reelección?
Vargas Lleras: No, en manera alguna. Desde ese entonces hasta hoy ha transcurrido cerca de un año, y los niveles de popularidad del presidente aun se mantienen. En el exterior nunca se comprendió bien el alcance de lo que se presentó como una derrota. Cerca de seis millones de colombianos salieron a votar favorablemente el referéndum. Tan solo cerca de 200 mil colombianos lo votaron negativamente. Colombia no tenía precedentes ni antecedentes en materia de participación sobre temas como lo es un referéndum. Teníamos una vieja tradición donde la gente sale a votar por personas, para elecciones concretas no sobre temas. Buena parte de esos temas eran además sumamente impopulares. Necesarios para el país, pero impopulares. Me refiero a asuntos como la congelación de las pensiones, la congelación de los salarios oficiales, la reducción del tamaño del congreso, todos, temas, repito, muy impopulares, que marginaron aun sector de la población de esa votación.
No quiero eso decir que ese sector de la población no acompañe la gestión del presidente Uribe, pero el referéndum tocaba intereses concretos, especialmente de la clase política, lo que implicó que toda esta se marginara de participar en esa votación. No obstante ante seis millones de votos en torno a una propuesta francamente impopular desde el punto de vista de muchos sectores, es un gran logro. ¿Por qué no se aprobó? Porque la Constitución exige que en procesos de referéndum participe un porcentaje mínimo de la población, para que el mismo tenga validez. A muchas de las preguntas contenidas en el referéndum le faltaron cerca de 15 o 20 mil votos, que no es, sin dudas, nada apreciable frente a esa convocatoria.
Vargas Lleras: En su mejor momento, como lo ha estado hace muchos años. Estados Unidos es nuestro principal socio comercial y no podría ser de otra manera. Ahora con los EEUU tenemos unas relaciones especiales. EEUU participa en lo que se denomina la implementación del Plan Colombia, que es un plan orientado a erradicar del territorio nacional la producción, el tráfico y el cultivo de droga. Naturalmente que nos apoyamos económicamente en los Estados Unidos para cumplir con este Plan. Además porque estamos persuadidos de que el combustible principal del conflicto de nuestro país son las drogas. Es el tráfico de drogas lo que financia a los grupos al margen de la ley. Es el incentivo principal de que esos grupos aun subsistan en nuestro país. El tráfico de drogas genera unos recursos que no de otra manera explicarían que aun esos grupos subsistan en el territorio nacional. Por supuesto que adicionalmente a eso Colombia considera que esos dineros ilícitos han permeado la sociedad, sus instituciones con todo el deterioro social y el costo que el país ha pagado por eso. En ese campo los Estados Unidos son un socio principal, como lo son nuestros países fronterizos en la tarea de controlar el espacio aéreo, fluvial, marítimo, a fin de lograr algún día, lo esperamos muy pronto, erradicar ese flagelo nacional. Semblanzas: Fue evidente el fracaso del proceso de Paz realizado durante el Gobierno del Presidente Pastrana, la política desarrollada hoy por el Presidente Uribe da garantía de triunfo sobre los grupos irregulares por la vía política o por la vía militar?
Vargas Lleras: Yo si creo. Nosotros no renunciamos a una salida política negociada al actual conflicto, pero hemos llegado a la percepción de que esa salida tendrá lugar cuando refleje una correlación de fuerzas en el campo militar. Y cuando la guerrilla entienda que el camino de las armas no es el adecuado, ni es posible para acceder al poder político en Colombia. Y eso sólo se logrará cuando militarmente se sientan y se persuadan de que por la vía militar no van a lograr el acceso al poder. De suerte que en esta estrategia, la salida política no es una puerta cerrada siempre estará abierta, pero la presión de la opinión pública de la comunidad, y de las instituciones con esos grupos es sin vacilación, es decidida, es una estratégica, que nos conducirá -yo así lo creo- a una salida negociada al conflicto. ¿Cuándo? Cuando esos grupos entiendan que en Colombia estará un régimen que con toda decisión, sin vacilación alguna, organizando a la sociedad y fortaleciendo a sus instituciones ha tomado la decisión de derrotarlos, militar y políticamente. Semblanzas: ¿Está en ese camino la relación con el ELN?
Vargas Lleras: No, el ELN ha abierto un compás de espera. Se le ha pedido a México que facilite su territorio para iniciar unos diálogos. Pueda ser que resulten, yo aun soy temeroso de eso y lo soy porque yo aun tengo la impresión de que el Ejército de Liberación Nacional no se administra solo, está fuertemente influenciado por las FARC. Pero en fin eso demuestra que la salida siempre está abierta, bajo parámetros distintos a los que Usted pudo haber presenciado en el Caguán. Y esos parámetros no son otros que tener una agenda muy clara y definida, que no se tuvo en el pasado, un horizonte de tiempo claro. La negociación no es un fin es un instrumento y tiene que estar rodeada de unas garantías mínimas, en cuanto a la agenda que se va a negociar, al tiempo que se va a tomar y a los compromisos que se van a asumir, al igual que - y así lo esperamos- a la supervisión de algún organismo internacional que pueda verificar el cumplimiento de los acuerdos que se vayan logrando. De todo eso se careció en el proceso con las FARC en el Caguán. No había agenda, no había tiempo, no había compromisos, y naturalmente el proceso de negociación no se utilizó como un instrumento para lograr un fin, sino como un instrumento para la apología del delito, que fue lo que finalmente ocurrió.
Vargas Lleras: Las Autodefensas están avanzando en su proceso de desmovilización. Ya hay un grupo considerable de sus integrantes que se ha desmovilizado. Parece haber ocurrido un pequeño contratiempo con la situación de su líder máximo Carlos Castaño, cuyo paradero aun es incierto, pero esperamos que las conversaciones que continuaron después de ese episodio arrojen unos frutos, porque naturalmente en la medida en que una organización de esa naturaleza, con el número de hombres armados que hoy tienen en Colombia, se desmovilicen, eso también contribuye a que se faciliten las negociaciones con otros grupos. Semblanzas: Y respecto a la frontera de Panamá con Colombia ¿tiene su gobierno alguna política destinada a reforzar la presencia del Ejército colombiano en ese punto?
Vargas Lleras: Debe fortalecerse un programa en esa materia. Con Ecuador lo hemos logrado, con el Perú también y yo tengo que reconocer que la actual presidenta ha colaborado enormemente en ese campo. Esperamos que esa política se fortalezca con el presidente Torrijos, y se concrete en unas acciones que salvaguarde la seguridad de la frontera tanto para Panamá como para Colombia, en todo lo relacionado con la presencia de grupos al margen de la ley y el tráfico de estupefaciente, de contrabando, de insumos, de armas y tantos asuntos que nos interesan en las relaciones bilaterales. E insisto, Colombia se siente agradecida con el Gobierno panameño, por las acciones tomadas en la actual administración y esperamos que esas acciones se fortalezcan sobresalientemente una vez el presidente Torrijos asuma el control del Gobierno.