Tras embolsarse dos trofeos Cy Young las últimas tres temporadas, Clayton Kershaw ya había conseguido labrarse una fuerte reputación como el mejor pitcher del béisbol. Ahora cuenta otra gran gesta que añadir a su hoja de vida.
Kershaw lanzó su primer no-hitter el miércoles, al ponchar a 15 para un récord personal y permitir su único corredor en un error de lanzamiento por parte de Hanley Ramírez en la victoria de los Dodgers, 8-0, sobre los Rockies de Colorado.
La estelar actuación de Kershaw dio a los Dodgers los dos únicos juegos sin hit de las Grandes Ligas esta temporada. Josh Beckett lanzó otro el 25 de mayo en Filadelfia.
“Estoy impresionado”, dijo Kershaw. “Beckett me dijo que iba a enseñarme cómo hacer eso, así que tengo que darle las gracias a Josh”.
Animado por su esposa en las gradas, Kershaw (7-2) retiró sus primeros 18 bateadores antes de que Corey Dickerson abriera la séptima entrada con un pelotazo lento que botó ante Ramírez, cuyo lanzamiento en carrera escapó al alcance de Adrián González, lo que se registró como doble error y finiquitó cualquier posibilidad de un juego perfecto.
Con la grada rugiendo en pie, el abridor zurdo despachó rápido a los Rockies en la novena entrada, al ponchar a Dickerson.
Tras su 107.° y último lanzamiento, un sonriente Kershaw levantó los brazos sobre la cabeza y esperó el abrazo del enorme receptor A.J. Ellis.
Fue el 22.° no-hitter en la historia de los Dodgers y el primero en casa desde la gran actuación del dominicano Ramón Martínez, el 14 de julio de 1995.
“En cuanto a juegos individuales, esto es realmente especial. Hacerlo en casa es más impresionante aún”, dijo Kershaw.