M añana se disputará en el hipódromo Pimlico el Preakness Stakes, segunda gema de la triple corona estadounidense, mientras que en Panamá se realizará, un día después, el Clásico Luis Sherly.
Ustedes se preguntarán qué relación guarda una carrera con la otra. Sencillo, ambas carreras servirán como antesala para dar paso a la consagración de dos equinos.
En Baltimore, donde se correrá el Preakness, el potro Big Brown tratará de ganar y colocarse a un paso de la triple corona.
En Panamá, el tordillo Northener irá a otra prueba de fuego, esta vez en el Clásico Luis Sherly en el que se medirá a varios equinos de alto calibre, a todos los cuales cederá una cantidad considerable de peso.
Si Big Brown, en el Preaknesss, y Northener, en el Luis Sherly, logran pasar sus respectivas pruebas, sus "vidas pisteras" volverán a encontrarse, aunque de manera paralela, en junio, cuando ambos tendrán un gran examen.
A Big Brown le tocaría el sábado 7 de junio superar la prueba de los 2400 metros del Belmont Stakes y con ello se adueñaría de la triple corona, hazaña que muchos hípicos estamos añorando desde 1979.
Al día siguiente, 8 de junio, Northener iría como el caballo a batir en el Clásico Presidente de la República y que se realizará sobre 2100 metros.
Se trata de dos historias de las que habrá mucho que decir y nosotros tendremos el privilegio de ser testigos de las mismas.