Después de haberse disputado los dos primeros partidos de cada una de las series de división de la Liga Americana quedan como grandes triunfadores los Vigilantes de Texas y los Yanquis de Nueva York, con marca parcial a su favor de 2-0.
Si de los Yanquis, actuales campeones de la Serie Mundial, se podía esperar que tuviesen dos triunfos ante los Mellizos de Minnesota, la gran sorpresa son sin discusión los Vigilantes, el equipo de las mayores con la peor marca en la fase final, que ha sorprendido de forma positiva ante los Rays de Tampa Bay.
Los Vigilantes y los Yanquis están de nuevo a las puertas de un duelo en la fase final y esta vez, de darse, sería en la serie por el banderín de la Americana, y el equipo tejano no quiere volver a ser la "víctima" histórica de los Bombarderos del Bronx.
Dentro de las series de la Nacional, de nuevo el “pitcheo” acaparó todo el protagonismo, esta vez representado por el abridor Tim Lincecum, que lanzó una joya de pelota para que los Gigantes de San Francisco se pusieran con ventaja de 1-0 ante los Bravos de Atlanta.
El derecho de los Gigantes recetó 14 ponches y ofreció la mejor actuación de su carrera con San Francisco, una noche después de que Roy Halladay, de los Filis de Filadelfia, lanzó apenas el segundo juego sin “hit” en la historia de la fase final, también en su debut.
"Estas son dos de las mejores actuaciones de un lanzador que yo haya visto", dijo el piloto de los Gigantes, Bruce Bochy. "¡Qué gran trabajo hizo este chico! ¡Es durísimo!".