El fútbol español es bien conocido en Portugal. Se sigue semanalmente la Liga y la trayectoria de sus futbolistas y las estrellas lusas militan en equipos del país vecino, que se ha convertido en un enemigo íntimo.
Poco puede esconder el seleccionador español, Vicente del Bosque, sobre las tácticas o cualidades de sus jugadores no solo a su homólogo luso, Carlos Queiroz, sino también a la prensa y aficionados futbolísticos, que pueden recitar casi de memoria el once titular de España y los equipos punteros de la Liga.
En las cafeterías de Lisboa, además de hablar del Benfica, Oporto o Sporting, muchos se animan a dar su opinión sobre los fichajes de los equipos del país vecino, sobre todo si son portugueses, ya que los partidos del campeonato español son retransmitidos regularmente por la televisión.
En las últimas dos décadas se produjo un auténtico desembarco de jugadores portugueses al campeonato español, y estos se convirtieron en embajadores e informadores de lo que se hace al otro lado de la frontera.
El primer caso sonado fue el de Paulo Futre a finales de la década de 1980, pero al ex jugador del Atlético de Madrid hay que sumar a Luis Figo, Pauleta, Vitor Baía, Joao Pinto, Abel Xabier, Fernando Couto o Sá Pinto, entre otros muchos.
La nueva hornada de jugadores portugueses que juegan en España es amplia y seis de ellos forman parte del equipo elegido por Carlos Queiroz para este Mundial de Sudáfrica.
El jugador del Real Madrid Cristiano Ronaldo comanda el grupo de "infiltrados" en el fútbol español, en el que también figuran Simao, Tiago, Pepe, Duda y Miguel.
Todos ellos conocen a la perfección el estilo de juego de la selección y de los principales equipos del campeonato nacional español.
En la rueda de prensa posterior al entrenamiento a puerta cerrada previo a viajar a Ciudad del Cabo para jugar ante España, Simao consideró que conoce "perfectamente" a España, que, en su opinión, tiene una forma de jugar "idéntica" a la del Barcelona y Valencia.
No dudó un segundo al decir que Portugal debe seguir el ejemplo de Suiza en la primera jornada del Mundial y estar "bien organizada y bien posicionada" en defensa, ya que de esa forma se pone en aprietos a los jugadores de Del Bosque.
En los últimos 30 años, apenas han jugado en ocho ocasiones, pero los portugueses no necesitan muchos partidos para saber qué hacer para ganar a España. Otra cosa es conseguirlo.