Al llegar al hotel el único regalo visible que portaba la custodia eran dos enormes helicópteros a control remoto de color rojo que fueron celosamente ibajados de las camionetas cuatro por cuatro que transportaron a Messi y sus amigos por las tiendas de Panamá. Prácticamente todos los jugadores aprovecharon también para salir de compras, pero pasaron desapersividos para la mayoría de la gente. que circulaba a esa hora.