Hasta hace poco era solo un futbolista panameño en la liga colombiana, prácticamente desconocido fuera del ámbito de su club Deportivo Pereira. Ahora es conocido mundialmente como el jugador que pateó una lechuza en pleno partido.
La vida del zaguero panameño Luis ‘Lucho’ Moreno cambió dramáticamente tras la muerte del ave que pateó el domingo en un partido en Barranquilla entre su club y el local Atlético Junior. La lechuza falleció en la madrugada del martes.
La liga profesional colombiana (Dimayor) anunció ayer la suspensión del jugador por dos fechas y una multa por 1.071.200 pesos (560 dólares).
“El animal era prácticamente un símbolo de la afición barranquillera y dado que la agresión se efectuó en su propio estadio y a la vista directa de todos los asistentes, tal actitud puede válidamente interpretarse con el alcance de provocación al público'', señaló la Dimayor en su resolución.
Los hinchas del Junior reaccionaron indignados al momento de la patada y corearon: “¡Asesino!”, dejando a un lado el festejo por el triunfo 2-1.
Además, el futbolista de 29 años de edad es blanco de insultos en persona y en las redes sociales, caricaturas en las que aparece pateando una lechuza, cuestionamientos de la prensa y de los defensores de animales, y hasta amenazas.
¿Amenazas? “Me han llegado amenazas”, denunció ayer Moreno, sin entrar en detalles.
El jugador vive en Pereira desde comienzos de este año y limitó sus salidas a la calle para evitar problemas.
“Moreno debe ser sancionado, su actitud es reprochable y constituye pésimo ejemplo. Pero sería injusto convertirlo en chivo expiatorio de la incultura general con que millones de colombianos maltratan a sus animales”, opinó el matutino El Tiempo de Bogotá en la sección editorial.
El director de la agencia encargada del medioambiente en Barranquilla, Humberto Mendoza, anunció que investiga el suceso antes de imponer una posible sanción al futbolista.
La ley colombiana castiga los actos de crueldad a los animales con hasta tres meses de cárcel y multas equivalentes a 2,60 y 26,65 dólares.
Los restos de la lechuza serán incinerados, luego de que no fue posible disecarla, indicó el veterinario Nayid Cuero.