Dos reclusos murieron y otro resultó herido durante un motín en el presidio de la ciudad de Gracias, región occidental de Honduras, informaron ayer, martes, las autoridades.
La revuelta se produjo el lunes a raíz de que el jefe del presidio, Juan Fernando Ramos, ordenó el castigo del reo Roberto Lara por haber matado a un compañero, y la destrucción del techo de los baños, pues utilizó una lámina metálico hacer un arma y cometer el asesinato.
El malestar de los reclusos aumentó porque también se destruyeron las paredes de los baños y dos servicios sanitarios.
Los guardias lograron apaciguar los ánimos de los presidiarios con disparos al aire, pero resultaron muertos Miguel Martínez y Juan José Lara, mientras que un tercer reo, Cirilo Portillo, quedó herido y es atendido en un hospital local.