No hubo caso. Drago picó limpio por fuera, aceleró el paso en tierra derecha, tuvo más poder al final y ganó el clásico Heraclio Barletta B., ayer
Con Ángel Rivas en los hierros, el potro que representó a Panamá en el Clásico del Caribe, dominó a Rosewell y llegó a la meta con algo más de dos largos de ventaja. Tercero fue para Rafaello, cuarto Dominic y Federer cerró el marcador.
El ganador, que compite con los colores del Stud La Marea de Celestino Carbonell, cubrió los tres cuartos de milla en 1.13.4 cargando 124 libras.
Los tiempos parciales de la carrera fueron de 23.3, los primeros 400 metros y 48.3 la media milla
Perversa impuso su velocidad natural y dominó el comando, pero inmediatamente recibió la presión de Rosewell. Rubén Fermín corría cerca del paso, mientras que Drago se acercaba paulatinamente.
Rosewell dominó, cuando Perversa cedió y después comenzó el avance de Drago por fuera.
En la recta final Rosewell trató de defenderse, pero no pudo aguantar el paso del ganador.
Drago pagó B/.6.80 y mejoró su marca a seis victorias en 12 actuaciones.
En la premiación el Dr. Heraclio Barletta hijo, entregó el trofeo a José Bartolí, en representación del Stud La Marea; Caliope de Barletta distinguió al preparador victorioso José Bartolí; Angelica Barletta, premió al jinete Angel Rivas y Carmen de Matrone al empleado de establo.
Semblanzas: Y no se trata de ninguna xenofobia. Para Perigault el punto radica en la protección de la profesión y de los propios clientes, la inspección previa para garantizar el buen servicio y por eso cita el viejo estatuto ¿Cómo era la protección?
HPO: La ley la hizo un diputado apellido Linares a favor de los nacionales, y aseguraba la existencia de inspectores que garantizaban su aplicación. Si se aplicara la ley quizás no habría tanto extranjero en el oficio.
Semblanzas: Barbero desde 1942 has visto pasar ante tu silla de motilar una historia con personajes y todo ¿Cuándo comenzaste en el oficio, en qué barberías trabajaste?
HPO: Comencé en la barbería del Señor Lasso y trabajé en las barberías Bella Vista que eran propiedad de un griego. Demetrio Lakas llegaba allí a hacerse el corte; luego en la barbería Chic, ubicada en Avenida México, entre las calles 40 y 41 de Bella Vista, y antes de Tarantos tenía una ubicada al final de la Avenida México, en un edificio que demolieron.
Semblanzas: ¿Y qué pasa cuando un barbero se muda, a dónde va la clientela?
HPO: Después de la demolición la clientela se dispersó, pero fíjate que después uno a uno han ido llegando.
Semblanzas: Las barberías como los restaurantes son centros de reunión, la gente hace comentarios ¿Han sido iguales las barberías donde has trabajado?
HPO: Así mismo. Llegaban políticos de todos los bandos, pese a que cada uno tiene su partido, era muy normal que tuvieran un solo barbero. Claro que en algunas ocasiones en que conversábamos sobre un tema caliente, llegaba alguien del bando contrario y entonces había que parar, o pasar a otro tema, porque lo que nunca hicimos fue involucrarnos. Aquí cortábamos cabellos.
Semblanzas: ¿A quiénes recuerdas entre las personalidades que fueron tus clientes? Peri sonríe y rebusca..
HPO: Han sido tantas, desde presidentes y ministros, pasando por médicos, abogados, ingenieros, políticos..
Semblanzas: ¿Hiciste amigos entre ellos?
HPO: Si hombre.
Semblanzas: ¿A quiénes recuerdas?
HPO: Al doctor Jorge Illueca, al ex ministro Alfredo Ramírez, al Beby Arango, a César Pereira Burgos, que todavía vienen.. por aquí también viene Mitchel Doens.
Semblanzas: ¿Qué toma en cuenta un barbero pare hacer un buen corte?
HPO: Hay varios factores, desde la cara y lo que te solicita el cliente hasta algún detalle especial que te sugiera la propia fisonomía de la persona a la que peluqueas. Es un aprendizaje que se da con el tiempo, el arte lo vas adquiriendo con el tiempo: los distintos tipos de cabellos generan distintas técnicas. Cuando yo trabajé en la Zona del Canal, muchos barberos no sabían cotar el llamado cabello duro. Cuando yo comencé en el oficio trabajaba con cabello lacio, y luego aprendí el otro. Con tijera no se puede cortar fácilmente el cabello duro. Se usan máquinas y zapatas que se ponen a la máquina. En la Zona del Canal cuando llegaron los soldados negros, William , otro barbero, y yo, los atendíamos, y teníamos que quedarnos hasta lo último. Ellos hacían filas para esperar.
Semblanzas: ¿Cómo es eso de que comenzaron a llegar los soldados negros?
HPO: Primero llegaron los puertorriqueños, después los morenos, creo que fue a finales de los años 60 o entrados los 70. Vinieron soldados y oficiales. Para nosotros era cosa nueva y un problema, porque muy pocos sabían trabajar ese tipo de pelo.
Semblanzas: ¿Es difícil trabajar ese cabello?
HPO: No, no es difícil, la técnica es diferente. Por eso se hicieron diferentes herramientas.
Semblanzas: ¿Qué es lo que decide el rumbo de tu corte?
HPO: Lo decide el cliente, el estilo que quiere.
Semblanzas: Dices que influye la forma de la cara
HPO: Claro. Es importante la coherencia y el estilo que se desee.
Semblanzas: En Panamá hay varias culturas: indígenas, negros y blancos, supone técnicas distintas, ¿las has trabajado todas?
HPO: Clientes de toda clase. Un buen barbero hace cualquier corte.
Semblanzas: ¿Cómo llegas a trabajar en la Zona?
HPO: La concesión la manejaba un norteamericano que fue el que nos contrató-Hicimos la aplicación y clasificamos. Yo tendría unos 40 años. Ya era un barbero consumado. Mi único oficio ha sido el de barbero, pese a que hice estudios por correspondencia. Trabajé 14 años en las bases.
Semblanzas: Ciertamente, el barbero se hace parte de nuestra actividad. En 1980 di con la barbería Chic. Estaba sobre la avenida México y en ella trabajaban tres barberos, personas muy serias y formales, igual que la clientela que atendían: un nicaragüense, uno, el más viejo que le decían Henrriquito (quien ya falleció), y Peri. También una chica que hacía pedi y mani cure. Durante toda la década de los 80 y parte del 90, Peri fue mi barbero, hasta que lo perdí de vista, después que demolieron el edificio donde quedaba su barbería, al final de la avenida México. Así que en los años posteriores anduve de barbería en barbería, algunas muy buenas otras no tanto, pero todas con una particularidad: no le daban permanencia y estabilidad al corte. Algunas veces salían excelentes trabajos, otras terminaban por ser un sufrimiento latente hasta que el cabello crecía. Hubo un caso en que sentía que mi cabeza era como una pista de aterrizaje con asimetrías notorias. Así que una mañana tomé mi auto y decidí buscar una barbería que supiera tratar mi cabello. Aclaro, hago parte de ese ilustre grupo de panameños con el cabello duro, pero aquí también hay cabellos duros y cabellos duros, como dice Olga Alicia, mi madre. Después de recorrer vía España desde Río Abajo hasta Bella Vista, bajé por calle 46, la que da hasta el parque Urraca y me llamó la atención una barbería situada a mi mano izquierda, justo frente a la emisora La Exitosa. Se llamaba Taranto y como quien no quiere la cosa estacioné mi auto y me dirigí hacia el local. Cuando abrí la puerta, justo en el sillón que daba hacia la puerta estaba sentado mi viejo amigo. NO se si se percató del impacto del encuentro, pero ocurrió tal cual él lo describe en la entrevista. Fue como si me hubiera encontrado con un viejo familiar. En la vida hay personas que no tienen con nosotros vínculos familiares pero que por su actividad llegan a ser parte de nuestras vidas, y sobre todo, de la vida del país. Saludos Peri.