La velocidad en las bases no es la única arma que presenta el pelotero panameño Luis Durango.
También demuestra que es una máquina de disparar imparables.
En último choque, en el que los Gigantes del Cibao perdieron 6-1 con los Leones del Escogido, Durango no detuvo esa producción acostumbrada y disparó un imparable en cuatro viajes al plato.
El panameño es un bateador efectivo. Así lo dicen sus números a la ofensiva, en los que el pelotero ha ligado 44 inatrapables en 1543 turnos.
Del pasado 5 de diciembre hasta ayer, el pelotero había conectado 11 “hits” en 39 apariciones al cajón de bateo.