A mitad del camino al vestuario de los visitants del Edward Jones Dome minutos después de que su equipo había perdido ante los St. Louis Rams en el partido de campeonato de la NFC, Donovan McNabb se volteó y regresó al campo.
Durante unos minutos, con la celebración de la victoria llenando el campo, el mariscal de los Eagles se quedó contemplando el escenario. "Tenía curiosidad", comentó McNabb, el lunes, siete meses después del evento. "Sólo quería ver como se hubiera sentido si eramos nosotros celebrando en vez de los Rams".
En su primera temporada en 1999 como entrenador de la NFL, Brian Billick sorprendió a los fans al firmar al modestamente talentoso Scott Mitchell, y luego hizo pública su propia sobreestimada capacidad para elegir talento, al decir que "no se preocuparan de más al momento de elegir a sus titulares". "Confíen," Billick dijo, "yo conozco a los quarterbacks." Esto resultó ser una mala broma para una ciudad en la que la NFL vio figuras como Johnny Unitas, Bert Jones y Earl Morrall.