El gobierno de Ecuador anunció ayer que responderá a amenazas de un grupo armado de Colombia contra civiles ecuatorianos, que provocaron el desplazamiento de 376 habitantes de la zona fronteriza entre los dos países en la selva de la Amazonia, según la Cruz Roja.
El secretario de Comunicación del gobierno, Alfredo Negrete, señaló que habitantes de comunidades de la provincia amazónica de Sucumbíos, limítrofe con el cocalero departamento colombiano de Putumayo, habían sido intimidados y obligados a abandonar sus hogares.
Agregó que en ese marco, el pasado miércoles se registró el desplazamiento interno de unas 300 personas.
Negrete manifestó que de confirmarse que un grupo armado colombiano ingresó a territorio ecuatoriano para realizar las amenazas, "es una violación y nuestros organismos militares tienen que dar la respuesta correspondiente".
Entretanto, el coronel Marco Amores, jefe de la Policía en Sucumbíos, señaló que civiles ecuatorianos han sido amenazados por gente uniformada que "al parecer son paramilitares de Colombia".
Añadió que las amenazas habrían surgido como represalias contra la población ecuatoriana luego de que el Ejército desmanteló un importante laboratorio de procesamiento de cocaína operado por colombianos, que estaba camuflado en la jungla amazónica del territorio nacional, hace tres semanas.
De otro lado, el embajador de Colombia en Quito, Eliseo Restrepo, dijo conocer una versión de la población de Sucumbíos en el sentido de que "algunos pobladores ecuatorianos han sido hostigados", pero dijo que no ha "podido confirmar" los hechos.
El diplomático apuntó que habría un desplazamiento de ecuatorianos porque "hay la presencia de algunas fuerzas irregulares", que, añadió, según la misma versión serían miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha).
El asunto es "algo confuso y lo estamos investigando, pero sí parece que algo está sucediendo", indicó Restrepo.
El jueves por la noche, Ricardo Camacho, portavoz de la Cruz Roja Ecuatoriana (CRE), informó a la