Éder, el delantero luso-guineano que anotó el gol que el domingo pasado dio la primera Eurocopa a Portugal, aseveró ayer que no guarda rencor a los que dudaron de su capacidad como futbolista y rebatió a los que censuraron el estilo de su selección.
"Están todos disculpados. No guardo rencor. Las personas dan su opinión y tienen derecho a expresarla. Y si ahora la tienen diferente, me alegro", aclaró Éder, en su primera comparecencia pública, después de la final del domingo, ganada a Francia con un tanto suyo en la prórroga (minuto 109).
El delantero centro, de 28 años, fue el seleccionado más discutido por la afición y la prensa lusa de entre los 23 convocados por el seleccionador Fernando Santos para la Eurocopa de Francia.