El futbolista brasileño Edmundo Alves, el "Animal", se transformó ayer en el centro de una nueva polémica, al revelarse que disputó el martes un campeonato de fútbol cinco cuando debía estar entrenando en su club, Vasco da Gama.
El martes, Edmundo no estuvo presente en la práctica del alicaído Vasco da Gama, pero en la noche jugó la final del campeonato que disputan equipos de los lujosos condominios del barrio carioca de Barra de Tijuca, al frente de su equipo, Panela.
En la final, Edmundo anotó dos goles y recibió una tarjeta de amonestación, pero dejó el terreno como campeón después de una victoria por 5-3 sobre Caza y Pesca, un equipo que había inscrito como jugador al astro Romario, pero éste no apareció a tiempo para el partido. En el día de ayer su hijo Romarinho, de 10 años, abandonó un hospital donde había sido internado el lunes tras sufrir heridas leves en un accidente de tránsito.