El veterano dirigente del equipo nacional de Puerto Rico, Edwin Rodríguez, mostró una vez más su clase y compostura, a pesar de que el equipo de su país había hecho historia en la tercera edición del Clásico Mundial de Béisbol al derrotar en las semifinales por 3-1 a Japón y acabar con su hegemonía de dos títulos de campeón.
“Sabíamos que había muchas personas viendo el partido en Puerto Rico y también somos conscientes de la gran victoria que hemos conseguido”, declaró Rodríguez. “No solo estoy orgulloso por el triunfo, sino por la manera como se han comportado cada uno de los peloteros”.
Rodríguez reiteró que ya había adelantado antes del partido que para ganar a Japón tendrían que haber un béisbol “perfecto” y eso fue lo que sucedió en el AT&T Park, de San Francisco, escenario de la gran gesta deportiva lograda por los puertorriqueños.
“Nuestro pitcheo ha estado intratable, la defensa excepcional y qué decir del bateo que nos permitió fabricar las tres carreras del triunfo”, dijo Rodríguez.