Las esperanzas de la creciente comunidad de seguidores del fútbol en Estados Unidos, partieron ayer a Suiza en dos cajones con 30 ejemplares de la postulación oficial para organizar un nuevo Mundial. Casi 1,940 libras de documentos se entregaron al presidente de la FIFA, Sepp Blatter, en preparación para el voto del 2 de diciembre que decidirá si el Mundial regresa a Estados Unidos en el 2018 o en el 2022.