La derrota sorpresa de Estados Unidos frente a Panamá por 2-1 dejó al equipo de las barras y las estrellas en crisis y con varios interrogantes que afectan directamente al futuro de su técnico Bob Bradley, quien debe ofrecer respuestas hoy en el choque contra Guadalupe.
Ganar o ganar es el dilema de Bradley en el partido de la tercera y última jornada del Grupo C de la undécima edición de la Copa Oro.
La selección de Estados Unidos tiene la obligación de sacar los tres puntos del Sporting Park, de Kansas City (8:00 p.m.), pero con un fútbol que llene los ojos y si es con goleada, mejor, condiciones que no están dispuestos a facilitar los pupilos de Roger Salnot, pese a que ya están eliminados.
El futuro.
Bradley no quiso hacer ningún comentario sobre su futuro, pero es consciente de que el equipo que dirige desde el 2006 no está haciendo su mejor fútbol, aunque admite que por haber perdido un partido, que pudieron perfectamente haber empatado o ganado en los minutos finales, no se pueden sacar conclusiones negativas.
Recordó que en la competición de la fase de grupos, el factor sorpresa siempre puede estar presente, pero lo importante es llegar hasta la lucha por el título y esto aún depende de ellos.
Bradley también llega al partido contra Guadalupe, con el convencimiento que la derrota frente a Panamá ha sido la peor que ha sufrido su equipo desde que se hizo cargo del equipo nacional.