El ejército de Colombia advirtió ayer que el gobierno debe imponer las condiciones a la guerrilla izquierdista en la actual negociación de paz, mientras que el alto comisionado, Camilo Gómez y líderes rebeldes se reunieron en un intento por salvar el débil proceso.
Las declaraciones del jefe del ejército, general Jorge Enrique Mora, ocurrieron en momentos en que la negociación de paz entre el gobierno del presidente Andrés Pastrana y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) enfrenta una crisis.
"Las condiciones no las imponen los bandidos, las condiciones las impone el Estado colombiano, el gobierno colombiano y el pueblo colombiano", afirmó enérgicamente el oficial.
Por su parte, el jefe de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias, dijo que acatarán la decisión que adopte el presidente sobre el futuro del enclave rebelde que sirve de sede a la negociación.
ZONA NEUTRAL NO ES "TIERRA DE NADIE"
El ministro colombiano del Interior, Armando Estrada, negó ayer que la zona neutral creada para las negociaciones de paz con la guerrilla de las FARC sea "tierra de nadie", y aseguró que el Gobierno ejerce control sobre esa área. Estrada se refirió, en declaraciones a varias emisoras, a las denuncias del senador Germán Vargas Lleras, quien el martes en la cámara alta pidió al Gobierno que estudie si conviene prorrogar en las actuales condiciones la vigencia legal de la zona de distensión, que vence el próximo lunes.