Un autodenominado "Ejército de Liberación del Pueblo (ELP)" se ha atribuido ayer en Ecuador los atentados con "paquetes bombas" contra periodistas y políticos del país y ha advertido que continuará ejecutando sus acciones violentas.
Mediante octavillas encontradas por la Policía, el grupo subversivo se ha declarado una "organización política y militar" de tendencia marxista y cuya estrategia sería "una guerra prolongada del pueblo".
En las hojas, el grupo clandestino, exige la renuncia del presidente del país, Gustavo Noboa, la "invalidación del Congreso y su reemplazo por un Parlamento Popular".
El denominado "ELP" se atribuyó el envío de un sobre que contenía un "casete bomba" que la semana pasada recibió el periodista de Canal 10 Rafael Cuesta, quien sufrió heridas leves.
A comienzos de semana, la Policía afirmó que había recibido una llamada anónima en la que otra presunta organización subversiva, el "Grupo de Combatientes Populares (GCP)", se atribuía el atentado contra el periodista Cuesta, aunque la institución señaló que aun no tenía la certeza de la autoría del atentado por lo que continuaría investigando.