El 5 de julio del presente año, y tras nueve meses de profunda investigación, la International Football Association Board aprobó la incursión de la tecnología en la línea de gol tras un proceso que incluyó a 11 empresas con diversos modelos, en el que Hawk-Eye de Sony y GoalRef del Instituto Fraunhofer de Circuitos Integrado de Alemania resultaron ganadoras.
El GoalRef y el Hawk-Eye, los “guardianes” de la línea de gol, hacen su aparición por primera vez en el Mundial de Clubes, que fue inaugurado ayer en Yokohama, Japón.
Los dos sistemas más examinados en la historia de Fifa iniciarán el camino para la modernización de un deporte que se había negado a evolucionar.
"Tiene que ser el sistema más preciso que podamos tener en estos momentos", afirmó el secretario general de la Fifa, Jérome Valcke.
El directivo de la Fifa recordó que su uso "estará limitado únicamente a la línea de gol" y que uno de los dos sistemas que se están utilizando en Tokio (Hawk-Eye y GoalRef) se empleará el año que viene en la Copa Confederaciones.
Tras recordar que la Fifa retomó la posibilidad de utilizar la tecnología tras el Mundial de Sudáfrica 2010 y el gol que no se concedió a Inglaterra frente a Alemania, Valcke indicó que los árbitros que participan en el Mundial de Clubes se sometieron a una formación intensiva para conocer el sistema.
La última palabra.
Aun con la ayuda de nuevas herramientas tecnológicas de alto costo económico, la última palabra la tendrá el árbitro que, antes de cada partido, probará el sistema y, de acuerdo con su experiencia, decidirá si lo utiliza o no, además en caso de una jugada comprometida, el juez de cancha tendrá libertad de admitir o rechazar la indicación de Hawk-Eye o GoalRef .
La infraestructura de GoalRef tiene un costo de 240,000 dólares, mientras que el Hawk-Eye alcanza 400,000 dólares.