R úsvelt Alexis Saravia Mejía es un futbolista salvadoreño de apenas 19 años, (nació el 25 de julio de 1988) que apareció con la blusa roja del campeón San Francisco, y se ha hecho respetar con la afición, ya que en el reciente desafío con Alianza, equipo que tiene buen trato de balón y buena fisonomía de juego, fue autor de dos de los cuatro anotaciones que dieron a su club, la victoria. Su talla es 1m.75 y su peso es de 155 libras.
"Con 12 o 13 años, intenté cumplir el sueño de casi todos los niños pobres de San Miguel", recuerda sobre sus inicios. "Practiqué unas semanas, y me enrolé en clubes de tercera división".
"De cuando en cuando, me pegaba una vuelta por el Estadio "Juan Francisco Barraza", para cubrir un puesto, como aspirante, en el equipo de reservas del Aguila", recuerda.
En una de esas pasadas por la cuna sanmigueleña, conoció a Gary Stempel, a la sazón entrenador de las águilas, y a Nicolás "Nicogol" Muñoz, artillero de corazón. "Con Stempel, nos saludábamos, cada vez que nos veíamos, y aunque la presencia del entrenador panameño, fue breve, Gary no me olvidó. Con "Yuyo" somos amigos, porque?¿quién no es amigo de Nicogol?", acota el salvadoreño.
La memoria del DT
La memoria del director técnico, comenzó a girar velozmente cuando el San Francisco, se quedó sin gol. Se acordó de aquel muchacho humilde que le ponía transpiración en la cancha, a su esfuerzo por hacer buen fútbol. Como tenía una agenda de muchas páginas, con diversas direcciones de Centroamérica, logró comunicarse con Rúsvelt (así: Rúsvelt, con alguna ausencia de vocales, pero rindiendo culto al Franklin Delano Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos).
"Es una satisfacción, saber que en 20 años de fundada la Liga (ANAPROF), soy el primer jugador de mi nacionalidad que juega en ella. Sé que hubo antes, un director técnico salvadoreño, Milton Palacios, que fue campeón con el Plaza Amador, pero falleció joven", manifiesta el cuscatleco.
Siempre, en su exigua carrera, ha lucido el cupo de delantero, aunque le gusta jugar de 10, porque tiene la materia prima para llevar el dorsal más importante de la nomenclatura del fútbol. No espera que los demás trabajen para él. Va a buscar sus balones en el mediocampo, le pega bien con las dos piernas, y a fuerza de gambetas y pases precisos, lo lleva al gol.
Carlos de Los Cobos
Según publicaron medios de su país, el seleccionador Carlos de los Cobos "esta pendiente de la evolución del internacional Rúsvel Saravia, que ha comenzado a anotar goles en Panamá".
"Tengo que salir a otros países, para que me reconozcan en el mío", dice expresando una sonrisa ingenua de muchachón grande, y añade: "Pero que un técnico como el mexicano, que dirige a mi selección, me tenga en cuenta, ya es mucho".
El Salvador tiene déficit entre jugadores comprados y vendidos. Sale a buscar valores en cualquier punto del planeta.
"El ex seleccionado juvenil de Sierra Leona, Yosuf Icha Sindeh, por ejemplo, reforzará al subcampeón FAS en el torneo Clausura, donde tendrá por compañero al colonense Orlando "Papi" Rodríguez", agrega Saravia.
Cuando la enseña de su patria ondeaba entre las mejores del mundo, en 1970 y 1982, Rúsvelt Alexis Saravia Mejía no estaba ni en proyectos. Pero de la memoria oral de su pueblo, sabe quién ha sido Raúl Magaña o Mauricio Rodríguez, Jorge "Mágico" González o Luis Baltasar Rodríguez Zapata.
Parece decisivo el encuentro en eliminatorias, entre Panamá y El Salvador. "Lógicamente, como salvadoreño, ruego a Dios por mi patria. Pero, por las dudas, si llego a la selección y le hago un gol a Panamá, lo voy a festejar casi en silencio, en señal de respeto por la tierra que hoy me abre paso". expresa el artillero que Gary Stempel descubrió.