El Athletic Club goleó ayer por 4-1 al Tenerife en San Mamés en el día más plácido que se le recuerda en casa en tiempo y de paso animó de cara al partido del jueves en Bruselas ante el Anderlecht, la vuelta de dieciseisavos de final de la Liga que tan complicado le quedó tras el 1-1 en Bilbao.
El resultado final, no obstante, estuvo muy mediatizado por la jugada del primer gol del partido, un penalti de José Antonio Culebras a Gaizka Toquero que supuso la expulsión del central visitante y el gol de Fernando Llorente.