Esta es la premisa que sustenta el criterio mayoritario que sirve para instalar al potro estadounidense El Auténtico, como favorito para ganar clásico Junta de Control de Juegos que se disputará esta tarde en el hipódromo por B/.18, 300.00 en premios.
La cuadragésima segunda edición de la carrera que anualmente se disputa en honor a la entidad estatal que regula los juegos de suerte y azar en Panamá, se disputará en el séptimo orden de la cartilla de hoy sobre 1800 metros.
Aunque El Auténtico ha ratificado con creces su condición de campeón de la pista local, una vez más su estatus será sometido a prueba, especialmente por la yegua nacional Mariisima, la cual es vista por los entendidos como su enemiga de mayor consideración.
Por ejemplo, Luigi Paz Rodríguez, conocido entrenardor y propietario de caballos, dijo mediante una encuesta que "Mariísima es un 2.20 a ganador, porque es una súper yegua. No había visto una excelente yegua desde Run For Riva, solo hay que esperar que tenga una buena partida. No debería estar aquí, sino en otro país, no hay carrera para ella. El Auténtico es un buen caballo y es digno de respeto, pero la yegua está mejor que el año pasado. Es más, soy fanático #1 de la yegua", concluyó Paz Rodríguez cuyo padre ensillará a Sr. Gus en la carrera de hoy.
Quienes apoyan a El Auténtico, también son contudentes en su opinión. Así Jancinto Navarro sostuvo en la misma encuesta que "es una carrera muy interesante; me parece que El Auténtico ha demostrado ser mejor fondista y llevará un gran jinete de experiencia. La yegua puede hacer una gran carrera, pero creo que no va a poder con El Auténtico".
Los entendidos mencionan además a Crustáceo con la tercera opción, aunque no hay que obviar el hecho de que en total son nueve participantes y todos tienen oportunidad de ganar la carrera, a pesar de que el papel dice otra cosa.
Roberto Barrios, quien en junio vaticinó el triunfo de El Auténtico en el clásico Presidente, sostuvo que su victoria de hoy es segura.
Uremic, que ha ganado dos clásicos este año, tratará de sorprender.
La hora de partida es a las 5: 15 de la tarde.
En mi opinión debiéramos de imitar a los países desarrollados para embellecer y hacer más vivible la ciudad. Sugiero un plan de acción, porque debemos aportar y no sólo criticar.
El estado podría coordinar e incentivar una política de planificación urbana con los propietarios de inmuebles, para mejorar definitivamente la calidad de nuestras aceras. Esto podría llevarse a cabo a través de un proceso de valorización, donde cada propietario debiera tener la responsabilidad sobre su acera. Esta política debería llevarse a cabo mediante un Plan Maestro que por fin tome en cuenta al peatón.
Semblanzas: Deben las autoridades buscarle una salida a esto? En Santa Fe de Bogotá, Colombia, existe por ejemplo, San Victorino, un área donde se ubica este comercio a por menor. En San José, de Costa Rica, acaban de reubicarlos: ¿qué podemos hacer en Panamá?.
IM: La buhonería es un tema interno y social, sobre todo, y requiere una solución coherente, viable, que permita resolver un problema dentro de la ciudad, sin crear un malestar social, ni lanzar más panameños a la extrema pobreza.
El Centro de la ciudad no está holgada en espacio disponible, tiene algunas limitaciones y desafíos, que se hacen críticos y podrían poner en riesgo la salud de la población y alterarla sicológicamente.
La buhonería forma parte, en mi opinión, del comercio.
Lo que debemos hacer, es no aislarlos, sino incorporarlos al escenario urbano mediante la ampliación de las aceras. Salsipuedes siempre ha sido un ejemplo de vitalidad social y comercial. Debiéramos incorporar lo nuestro al urbanismo.
Las anécdotas muchas veces nos ilustran mejor las situaciones. Y son, en ocasiones, extranjeros, los que mejor ven nuestra ciudad. Una vez, un profesor que vino a visitarnos, recorriendo Panamá, conoció la avenida Central. Y ya, en esa época lejana, me decía que maravilla. Esto es vida y es que igualmente los de afuera valoran más lo nuestro que nosotros mismos. La Avenida Central es lo más vivo, nuestro, extraordinariamente panameño, de todo nuestro hábitat urbano citadino.
Yo creo, que al Casco Viejo le dieron su sentencia de muerte el día que crearon la peatonal. La Avenida Central literalmente sucumbió también. Sólo falta pasarle la mirada y ver su deterioro. Perdió su dinamismo comercial, su vitalidad y su arquitectura.
Semblanzas: ¿Debe ser más institucional el desarrollo urbano? ¿ Qué ventajas traería una medida así y hasta dónde es posible?.
IM: El desarrollo urbano, siempre debe ser institucional. La improvisación, y la ausencia de planificación, significan un alto costo para una ciudad, frustra definitivamente la buena convivencia de la gente. El crecimiento desordenado no perdona.
La infraestructura de toda ciudad requiere de un trabajo pausado, futurista, porque de lo contrario la anarquía tiene un alto costo, tarde o temprano.
Panamá ha tenido una planificación desde sus inicios. Desde Panamá La Vieja, hemos vivido planificando. La ciudad vio interrumpido su crecimiento debido a la construcción del Canal, pero hoy ya cuenta con las áreas revertidas, que le pueden brindar una extraordinaria posibilidad de reordenamiento y crecimiento cada día más planificado. Debemos ser cuidadosos y creativos. Sumamente flexibles. No todo es blanco, negro o verde.
La masa y la densidad hacen la variedad. Es el caso de Punta de Paitilla. ¿Por qué la gente quiere vivir en esa zona? Por su densidad social, y ya que los espacios necesarios, útiles, están allí.
En Paitilla se requiere un cambio en materia de estacionamiento de automóviles. En varios puntos críticos de la ciudad, se hace necesario construir sitios para liberar a los automóviles de las calles y hacerlas transitables.
Esta puede ser otra política urbana del Estado, dirigida a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Un Estado que incentive creativamente al inversionista, es un Estado exitoso.
Semblanzas: ¿En la regulación de este desarrollo no se podría reglamentar el tratamiento que el comercio dé a los inmuebles históricos?
IM: Es necesario que edificios arquitectónicos de alto nivel sean recuperados, rescatados, de esa inundación de anuncios que no permiten ver y disfrutar sus ricas fachadas arquitectónicas. No nos dejan ver y vivir la ciudad.
El letrero es vital en una ciudad comercial, pero debemos recuperar esta arquitectura que está siendo vencida por la propaganda callejera excesiva.
La arquitectura es uno de los principales pasaportes.
Semblanzas: Considerando el ascenso y la belleza de nuestra ciudad, un conocido constructor de la Ciudad ha afirmado que "Panamá vale más cada día" ¿No coincidiría usted con aquellos que abogan por mayores estímulos y más rigurosidad a la hora de incorporar diseños a la ciudad?
IM: Panamá siempre ha valido. Todo depende del lado que la mire. Lo importante es que se requieren mayores estímulos por parte del Estado para enfrentar con éxito el desarrollo urbano, un desafío creciente y permanente. Se necesitan planes claros, definidos, concretos. Estamos ante una necesidad imperiosa: la aplicación rigurosa de la Ley y el respeto sagrado al orden jurídico establecido. No más la Ley de la selva. Es necesario ordenar, mejorar el orden jurídico, porque es la base real del entendimiento pacífico, constructivo de una sociedad libre y democrática.
Una ciudad no tiene solo un valor económico, medible, por su posición geográfica internacional, infraestructura, crecimiento inmobiliario. Desde luego el mercado mide implacablemente todo lo que hay, significa, lo que se produce y también ese intangible especulativo. En un valor añadido continuo, el que la arquitectura agrega diariamente a una urbe, en el espacio de todos en una sociedad. La arquitectura busca hacer un espacio feliz, compartir con la naturaleza, recrear un nuevo paisaje, hacer hábitat. Ciudad de Panamá, es un lugar especial desde el punto de vista de la naturaleza, rodeada de mar y selva, dos activos muy apreciados en cualquier época, pero aún más importantes en las próximas décadas por el desarrollo global.
La capital panameña es un centro internacional bancario, portuario, lugar de convenciones, posee el valor agregado excepcional de una Canal internacional, que facilita el comercio marítimo mundial. Es un área excepcionalmente privilegiada, y eso lo sabe un observador atento.
Cualquier visitante se percata de inmediato, que la ciudad de Panamá es una urbe moderna, en constante crecimiento y abierta a la inversión y los negocios globales. Pocos sitios brindan tantas posibilidades, en esta época, para Hacer, construir lo nuevo, porque aún tenemos espacio para construir, y desde luego, sueños que realizar.
Son varios los polos de desarrollo que potencian económicamente la ciudad capital y su arquitectura vanguardista, innegablemente moderna, le otorga un particular personalidad. La meta de un arquitecto debe ser siempre el rigor en el diseño y la manera de ubicar en el entorno, la obra. La arquitectura exige un diálogo secreto, abierto, entre la obra y la ciudad.