El Barcelona está demostrando fecha a fecha que no son invencibles.
Los catalanes sacaron un inmerecido empate de Lyon, ya que los franceses fueron superiores en todas las líneas, pero no pudieron definir con el partido 1-0.
Al parecer cuando hay una marca personal para Messi, el Barcelona pierde el orden en el bloque medular y ofensivo.
Sin dudas, la única esperanza para el Lyon en la vuelta será seguir intentando con los balones parados.