El Barcelona buscará mañana en El Madrigal la final de la Copa del Rey y para ello cuenta con dos goles de ventaja (3-1) frente a un rival en forma y que, a pesar de jugar sin muchos de sus titulares, empató en el Santiago Bernabéu frente al Real Madrid (1-1).
Llega el equipo de Luis Enrique Martínez pletórico. Ha recortado su distancia en la Liga con los madridistas, dispone de una buena oportunidad para clasificarse para los cuartos de final de la Champions y mañana pueden asegurarse la lucha por su primer título.
No será sencillo. El equipo de Marcelino García Toral ha puesto en aprietos últimamente al Bara que, aunque con problemas, siempre ha superado al submarino amarillo en el Camp Nou (3-2 en Liga y 3-1 en Copa) y también en El Madrigal (0-1 en la primera vuelta), en un partido muy equilibrado y con opciones para los dos equipos.
En el histórico de resultados, el Barcelona ha superado cuatro de las cinco eliminatorias en las que ha acudido al partido de vuelta con un 3-1 en la ida. Solo en una ocasión, el Athletic le dio la vuelta a la situación con un 3-0 en la temporada 1959-60.
Luis Martínez no experimentará mañana en El Madrigal. Pondrá a su equipo tipo para no tener sorpresas. Tiene la ventaja el Bara que, aunque sea por una vez, el rival de turno no podrá especular con el resultado, lo cual facilitará la letal transición defensa-ataque de los azulgrana en la que luce especialmente su trío de delanteros.