El "Golden Boy" de la Hoya parece haber dejado atrás sus años dorados en el cuadrilátero.
De la Hoya derrotó en junio al alemán Felix Sturm, quien cayó con las botas puestas en 12 peleados asaltos.
Con esa corona, el "Niño Dorado" se convirtió en el primer púgil en la historia en ganar ocho campeonatos mundiales en seis diferentes categorías (130, 135, 140, 147 --dos veces--, 154 (2) y 160 libras).
La victoria contra Sturm era el aperitivo de un millonario plato principal que se cocinaría en setiembre, cuando De la Hoya enfrentaría al norteamericano Bernard Hopkins, quien en ese mismo cartel de junio liquidó a su compatriota Robert Allen y retuvo sus coronas medianas de la (FIB), (CMB) y (AMB). Meses después, y con la misma facilidad con que aplastó a Allen y al boricua Trinidad casi dos años antes, Hopkins destruyó a De la Hoya con un potente gancho al hígado.
Roy Jones también sufrió mella en su leyenda al perder dos veces, una ante Antonio Tarver y la otra frente a Glencoffe Johnsonle.
Mosley, quien durante el año vio su nombre vinculado al escándalo de dopaje que gira en torno a los laboratorios BALCO, fracasó en el intento de recuperar sus coronas superwelter del CMB y la AMB, y fue vencido por Winky Wright.