El destino quiso que ambos coincidieran en una cancha de fútbol, la casa perfecta o el escenario ideal donde Mario Anthony Torres transmite sus conocimientos a Román Torres.
Juntos representan el pasado, presente y futuro de la selección de Panamá. "Chalate" Torres ya tiene una carrera de más de quince años en el fútbol de primer nivel, en el que se ha ganado el apodo de "Caballo de Hierro". Empezó en Panamá jugando en la desaparecida liga de LINFUNA y de allí emigró al fútbol hondureño, donde recaló en Platense.
Durante trece campañas ha pasado por los mejores equipos de la liga "catracha", ganando varios campeonatos y conquistando el corazón de miles de hinchas.
Román, en cambio, comienza a crecer; jugó poco en la ANAPROF, cuando Cortuluá de la segunda división de Colombia tocó su puerta con 19 años.
A principios de este 2007 fichó por La Equidad, equipo de la primera división del fútbol "cafetero", y a punta de trabajo se ganó su lugar.
"Siempre quiere lo mejor para los pelao´s. Es una persona seria en su trabajo; he aprendido mucho de eso", agrega el zaguero de La Equidad.
"Chalate" agrega sobre su heredero: "Él hace que veamos eso y se le viene hablando con la misma idea y con la misma forma que uno ve cómo es él. Pronto jugará en un fútbol de altísimo nivel".
Así es "Chalate" y así es Román. No importa si uno es joven y el otro es veterano. Lo importante es tener futbolistas tan profesionales como ellos dos.