Felipe Baloy regresó ayer a Panamá para tratarse la contractura fibrilar que sufrió hace tres días durante el juego Santos-Monterrey por el torneo mexicano.
El capitán de la roja fue recibido por familiares en el aeropuerto de Tocumen. "Conversé con Guimaraes sobre lo que dieron los resultados. Me dio un poquito de ánimo, gracias a Dios no fue nada grave", señaló sobre su lesión.
"Pipe" no quiere excluirse del juego ante El Salvador y espera que la recuperación sea positiva.
"No me gustaría decir que no, voy a trabajar bastante, a doble turno para recuperarme, ojalá pueda estar allí", apuntó.
Felipe comenzará su rehabilitación con el Dr. Gerinaldo Martínez, mientras espera la confirmación de un kinesiólogo colombiano.
El defensor habló sobre su futuro: "llevo tres años en Monterrey, pero los ciclos se cumplen, sin duda quisiera emigrar al fútbol de Europa, hay opciones", aclaró.