A lexandre Guimaraes comparecerá hoy en rueda de prensa para señalar el camino por el que se conducirá la selección de Panamá de aquí hasta la eliminatoria con El Salvador el 15 y 22 de junio.
El técnico ha dicho que él sabe soportar la presión, mientras que de la opinión pública le llueven muchas críticas por su sistema de juego mezquino y pocos resultados en los últimos torneos.
El balance de Guimaraes ha venido de más a menos. Empezó con fuerza al estar a cuatro minutos de quedarse con el título de UNCAF en el 2007.
A partir de entonces, el estratega ha logrado una serie de resultados que no ha dejado de buen humor a los aficionados.
La eliminación en cuartos de final con la selección mayor en la Copa Oro 2007 y la pobre participación en la primera fase del Preolímpico de Estados Unidos, han llevado al técnico a la picota pública y a ser juzgado con firmeza por los distintos estamentos del balompié nacional.
Y por si fuera poco, bajo su mando se ha desatado una serie de escándalos a todas luces insoportables.
En la Copa Oro se dio la famosa "chupata" de 21 de los 23 jugadores que asistieron al torneo, mientras que en un amistoso en Venezuela, Jaime Penedo, uno de los más tranquilos del grupo, agredió a un contrario.
Recientemente, finalizada la participación de la Sub-23 en Estados Unidos, el estratega sacó a la luz pública, que sus estelares Román y Gabriel Torres, se embriagaron en cerveza hasta la madrugada.
Ha sido una serie de situaciones que han sembrado desazón y desconfianza en un público que ha aprendido a interpretar el fútbol, y junta sus fuerzas para apoyar a la selección de Panamá en su intento por llegar por primera vez a un mundial de mayores.
Guimaraes ha pedido el esfuerzo de todos, sin embargo, su principal labor debe ser unir un grupo de jugadores de altísima calidad, pero que necesita ese calor de padre que le debe dar nuestro flamante técnico como máximo dirigente de las selecciones nacionales.
Hoy será el juicio de Alexandre Guimaraes con la prensa. Un cara a cara muy esperado y del que se despejarán interrogantes en el devenir de nuestra selección en la próxima eliminatoria.
El sueño de Panamá de llegar al mundial está en manos de Guimaraes. De este director depende que se haga realidad un sueño que parece difícil y que recuerda a esos amores de adolescente, donde hay aventura, suspenso y pasión.
Algo así despierta la selección de Panamá en sus seguidores.