SUS CUATRO años en el retiro, no lo han hecho olvidarse del deporte de sus amores. A sus 60 años, el astro de la hípica panameña, Laffit Pincay Jr., confesó ayer a su llegada a Panamá que aún extraña las pistas donde se consagró, como uno de los mejores jinetes del mundo.
Por eso, en los últimos meses trabaja en el hipódromo de Santa Anita, en California, dando consejos a niños y adultos amantes de la hípica.
"Últimamente, he estado haciendo unos trabajos en el hipódromo de Santa Anita, que consiste en hablarle a la gente, a los niños, a nuevas personas que están entusiasmadas en la hípica y que quieren aprender", señaló.
"El Corsario" arribó al país, procedente de Los Ángeles, para participar mañana en la "Primera Gala de Estrellas Deportivas", que organiza la Fundación Omar Moreno. Pincay Jr. ganó 9 mil 530 carreras en su vida como látigo profesional.
Además, tuvo palabras de elogio para Fernando Jara, uno de los jinetes panameños con mayor proyección que hace campaña en Estados Unidos.
"Es un gran jinete, monta muy bien, tan jovencito y monta como un verdadero veterano. Tiene un futuro muy grande", dijo.
Apenas el pasado martes, se enteró de su inclusión al Salón de la Fama de Puerto Rico. "Me siento orgulloso, estoy muy contento. Casualmente ayer (martes), me lo anunciaron, no sabía nada, son cosas que me agradan", expresó.
"Todavía extraño la pista. Hace 4 años que no monto un caballo", aseguró el látigo panameño, que muestra un gran sentimiento cuando recuerda su vida como jinete.
Laffit se retiró el 29 de abril de 2003, luego de que el 1 de marzo de ese año sufriera un accidente en una carrera en el hipódromo de Santa Anita.
"No me gustó salir así, me hubiese gustado haber dado lo máximo hasta que ya no pudiera más. Todavía me quedaba bastante por montar", dijo.
Sin duda que un momento duro para Pincay Jr., fue el accidente que lo obligó a dejar la hípica. "Fue bastante triste. Al comienzo pensaba que nada más era una fractura, que no era nada y que iba a pasar eso, pero cuando descubrí que tenía el pescuezo partido, fue una gran desilusión. Sabía que iba a coger mucho tiempo para curarme", explicó.
De vez en cuando, a Pincay le dan dolores en el cuello, por lo que debe seguir atendiéndose en el médico. "Me siento bien de las lesiones, a veces me dan dolores, pero todo bien. Nada más que no puedo hacer ejercicios pesados, porque me molesta", acotó.
¡"El Corsario" no para!
El jinete Pincay Jr. es el máximo referente de la hípica panameña, no sólo por sus números, sino por su disciplina.