El Cruzeiro quedó anoche cerca de alcanzar su cuarta final de la Copa Libertadores después de golear al Gremio por 3-1, en una serie brasileña de semifinales que tuvo su primer acto en Belo Horizonte.
Un testarazo de Wellington Paulista (m.37), un fuerte remate de Wágner (m.46) y un cabezazo de Fabinho (m.66) sentenciaron el partido para los de Belo Horizonte, pero un brillante tiro libre de Souza aún dejó un resquicio de esperanza para los gaúchos en la vuelta, que se disputará la próxima semana en Porto Alegre.
El Cruzeiro impuso su condición de local, se hizo dueño del juego y actuó a sus anchas en el césped del Mineiro y, además, mostró mucha más puntería que sus rivales, que desperdiciaron valiosas ocasiones que pudieron haber cambiado el rumbo del partido.
Ambos equipos se tutearon desde el inicio, los locales trataron de tomar la iniciativa, pero los gaúchos respondieron a empellones, siempre buscando con pases largos a sus dos puntas, el argentino Maxi López y Alex Mineiro.
Fueron los de Belo Horizonte los primeros en amenazar, con un remate a bocajarro de Jonathan, que acabó en las manos de Marcelo Grohe, que encontró igual respuesta en el área contraria con un peligroso cabezazo de Alex Mineiro.
El partido se planteaba abierto, con ocasiones en ambas áreas y con la tensión creciendo por momentos, con duros encontronazos que calentaron el ambiente entre ambas formaciones. Ahora veremos que pasa.