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El día después de Navidad

Las carreras correspondientes a esta semana tendrán un horario extraordinario, ya que las reuniones hípicas se...

Egbert Lewis
Egbert Lewis

Las carreras correspondientes a esta semana tendrán un horario extraordinario, ya que las reuniones hípicas se programaron para el jueves 22, el domingo 25 y el lunes 26.

Hasta donde supimos, tomar esta decisión no fue tarea fácil, ya que hubo que hacer consultas con las asociaciones de dueños de caballos, así como analizar administrativamente si era conveniente o no presentar carreras el 24 de diciembre que cae en un sábado, que es por tradición el mejor día de apuestas.

Usualmente, cuando el 24 de diciembre ha coincidido con un día regular de carreras, las reuniones se han realizado con bastante éxito.

 

Esta vez se presenta la primicia de que la Navidad es el domingo 25 y que el Gobierno, en apego a la ley, trasladó el día de descanso obligatorio para el lunes 26.

Hay quienes piensan que el lunes siempre será un mal día para las carreras de caballos en Panamá. Su argumento está respaldado por las estadísticas y toma fuerza ahora, porque hay una serie de factores que ponen un manto de dudas sobre el posible éxito de este ensayo.

Por ejemplo, en teoría las finanzas de la mayoría de los apostadores deben estar menoscabadas el día después de Navidad; el hecho de que haya 11 carreras el 25 y que el lunes no esté programado ningún clásico, además de que la gente, seguramente, preferiría descansar el 26 para reintegrarse al trabajo el martes, son condiciones que marchan en contra de la iniciativa.

 

Ahora bien, hay que ver el otro lado de la moneda, porque también es cierto que ante la realidad actual y la dinámica de la ciudad de hoy (tránsito pesado y poco circulante), muchos preferirán dejar al hipódromo de un lado el sábado 24 y reservarse para el día grande que es el 25 con el clásico incluido y otras diez carreras que se adelantan para el menú de esa fecha.

Otro elemento que se consideró es que el lunes 26 de diciembre habrá la oportunidad de presentar simultáneamente programaciones desde algunos de los más importantes hipódromos de Estados Unidos como lo son Gulfstream, Santa Anita, Aqueduct, Golden Gate y otros.

Esto, porque está probado que las apuestas son mejores cuando se combinan los eventos locales con los de "simulcasting".

 

A primera vista teníamos dudas sobre conveniencia de llevar adelante esta aventura, pero tras ver el tema en frío, llegamos a la conclusión de que nada se pierde con probar.

La realidad es que para ser el mes de diciembre, el movimiento de gente, apuestas y el propio ambiente dentro del hipódromo en las últimas semanas ha sido desolador y deprimente.

Si tomamos con barómetro lo que se apreció durante los cuatro días de carreras que hubo el pasado fin de semana, es de suponer que el sábado 24 de diciembre, por las condiciones que ya hemos enumerado, el hipódromo será como un pueblo fantasma.

 

Así que, tomarse el chance de correr el día después de Navidad, aunque todos estemos limpios y al día siguiente haya trabajo, no es del todo descabellado.

Mantenemos nuestra posición de ser tolerantes con cualquier iniciativa que tenga como intención de sacar el mejor provecho del espectáculo. Además, no podemos pretender resultados distintos haciendo siempre lo mismo.

Diciembre siempre ha sido un mes de gloria para la hípica nacional; las carreras antes de la Noche Buena han tenido su tiempo de luz, pero la realidad ha cambiado y nos está obligando a repensar lo que se debe hacer o no. La tradición no es buena cuando se convierte en ancla.

Por lo demás, cada uno debe asumir su papel y responsabilidad. Si usted quiere ir al hipódromo el lunes 26 de diciembre, vaya; si no le interesa o no puede, quédese quieto. Se le respeta su opinión, pero el "show debe continuar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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